Oreo construyó una bóveda del juicio final en el Ártico para proteger su receta de un apocalipsis

🍪 La galleta más famosa del planeta decidió que, si el mundo se termina, no nos va a faltar la merienda: construyó su propia bóveda de seguridad en el Ártico para proteger su receta secreta.

☄️ La idea, que parece sacada de una película de ciencia ficción, nació en 2020 ante la preocupación (bastante exagerada) por el acercamiento del asteroide 2018VP1 a la atmósfera terrestre.

🧊 Inspirados directamente en el famoso Banco Mundial de Semillas de Svalbard, la marca levantó la Global Oreo Vault en la remota isla de Spitsbergen, un territorio noruego preparado para resistir desastres naturales y temperaturas extremas.

📦 En el interior de este búnker blindado, se guardaron paquetes de galletas envueltos en Mylar, un material de alta tecnología que soporta temperaturas de entre -80 y 150 grados.

🥛 Pero no solo guardaron el producto: la cápsula del tiempo incluye la receta original y, por supuesto, leche en polvo, porque los ingenieros de la marca entendieron que comerlas solas en el fin del mundo sería una verdadera tragedia.

🎥 Aunque el asteroide nunca representó una amenaza real para la humanidad, la iniciativa resultó ser una campaña de marketing brillante que no tardó en volverse viral en todas las plataformas.

🏆 La movida incluyó videos paródicos y un despliegue en redes sociales que le valió a la empresa varios premios internacionales por su creatividad y sentido del humor.

🌍 Al final del día, la Global Oreo Vault quedó como un monumento a la cultura pop: un recordatorio de que, incluso en los peores escenarios, hay pequeños placeres que el ser humano se niega a soltar.


🧐 El Dato Curioso

La ubicación de la bóveda no es casualidad: la isla de Spitsbergen es considerada el “lugar más seguro del mundo” por su estabilidad tectónica y su soberanía neutral. De hecho, el Banco de Semillas que está allí cerca custodia más de un millón de muestras de cultivos de todo el globo, por lo que, en caso de un cataclismo, las Oreo estarían literalmente a metros de la base alimenticia de la futura civilización.