La industria aérea proyecta un cambio radical para la próxima década: vuelos comerciales operados por un solo piloto humano, asistido por inteligencia artificial. Esta modalidad, llamada Operaciones de Piloto Único (SPO), busca reducir costos y enfrentar la escasez de pilotos, según reportó New Scientist. Pero la propuesta ya genera polémica.
Actualmente, los vuelos de aeronaves comerciales requieren un capitán y un copiloto en cabina. Reemplazar esta dupla por un piloto y una IA no solo representa un avance tecnológico, sino también un cambio profundo en los protocolos de seguridad establecidos durante décadas.
Los gremios se oponen: “Es un riesgo para la seguridad”
Sindicatos de pilotos de todo el mundo rechazan la propuesta, argumentando que responde a un modelo de ahorro económico, no a una mejora en la seguridad. Advierten que la colaboración humana en la cabina es clave para enfrentar emergencias, compartir decisiones críticas y brindar apoyo emocional en momentos de alta tensión.
Tanja Harter, presidenta de la European Cockpit Association, alertó que estas operaciones no contemplan el impacto de la fatiga del piloto, sobre todo en esquemas donde uno de los tripulantes debe descansar mientras el otro vuela.
El gran riesgo de delegar funciones a una IA es su incapacidad para manejar eventos imprevistos. Sistemas automatizados necesitan datos constantes para operar, y un fallo –como el que ocurrió en el aeropuerto de Heathrow en 2024– podría dejarlos sin respuestas.
El caso más citado es el del vuelo Qantas QF32 en 2010, cuando una explosión en un motor generó una emergencia grave. La computadora de vuelo emitió instrucciones erróneas, pero los pilotos humanos, usando su criterio, evitaron una tragedia.
La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) decidió pausar cualquier decisión sobre este modelo hasta después de 2027. El enfoque ahora está en analizar a fondo los riesgos y priorizar la seguridad, antes de autorizar cambios tan drásticos en la tripulación.
Más allá de lo que digan las empresas o las autoridades, la aceptación del público será clave. Según el economista Floris de Haan, los pasajeros deben expresar su opinión, ya que las aerolíneas suelen realizar encuestas antes de implementar nuevas tecnologías.
El debate está abierto: ¿estás dispuesto a volar con un solo piloto y una IA en cabina?