La historia de amor entre Griselda Siciliani y Luciano Castro parecía transitar un presente de estabilidad, pero los rumores de infidelidad alteraron de manera abrupta esa imagen. La filtración de audios, chats privados y la aparición pública de una joven de veintiocho años involucrada en el episodio generaron un fuerte impacto mediático y dejaron interrogantes sobre el futuro de la pareja.
En ese contexto, fue la propia Siciliani quien decidió romper el silencio y relatar cómo atravesó el estallido del escándalo. Lo hizo en el programa La Mañana con Moria (El Trece), donde participó mediante una videollamada desde Mar del Plata. Allí contó que la noticia la sorprendió en un momento de disfrute personal, vinculado al reconocimiento que Lionel Messi había hecho de su serie Envidiosa.
“Yo estaba viendo el video con todas las réplicas de Messi diciendo eso y de golpe me aparece la noticia: ‘Se filtra audio de Luciano Castro’. Le pregunto a él, empezamos a leer y le digo: ‘¿Es cierto?’. Él me dice que sí, y yo le respondo: ‘No, boludo, esto va a ser un quilombo’”, relató la actriz con una mezcla de humor, sinceridad y resignación.
Al profundizar en su reacción, Siciliani explicó la dinámica que sostiene su vínculo con el actor. “Tenemos cierta complicidad. No es un vínculo en el que él necesite negarme nada, porque yo no lo voy a retar porque se quiso levantar a una chica. Me parece lógico. A mí me duele profundamente, y lo aclaro para que no parezca que todo me resbala, porque la exposición pública no lo hace”, expresó, marcando un límite claro entre comprensión emocional y sufrimiento personal.
Durante la charla, Moria Casán destacó la honestidad de Castro, a lo que Siciliani respondió con contundencia: “Él tiene como condición para estar conmigo no mentir. Ya está, pasó”. Con esa frase, dejó en claro que la sinceridad es un pilar innegociable en la relación, incluso en situaciones dolorosas.
Uno de los momentos más comentados del escándalo fue la difusión de un audio que Castro le habría enviado a la joven, imitando el acento español. Lejos de esquivar el tema, Siciliani lo abordó con ironía: “Si yo fuese periodista de espectáculos y me llega ese audio con ese nivel de meme, ¡me queman las manos! Es genial el audio”. Sin embargo, reconoció el impacto íntimo del episodio: “Yo preferiría no haberlo escuchado en mi vida”.
A pesar del tono distendido en algunos pasajes, la actriz no minimizó el costo emocional de la situación. “Toda la situación es dolorosa. Estar expuesta me pone nerviosa. Yo trato de no hablar de mi intimidad ni de la de nadie. No me interesa lo que digan de mí, pero por supuesto hubiese preferido no conocer la intimidad de Luciano”, afirmó.
Antes de esta aparición televisiva, su postura ya había trascendido a través de un mensaje leído por Paula Varela en Intrusos, donde buscó llevar calma en medio del escándalo: “Está todo re bien, estamos en Mar del Plata ahora juntos”, había escrito la actriz.
Con una exposición medida y una honestidad que desarmó especulaciones, Griselda Siciliani eligió poner en palabras su vivencia, marcar límites frente a la mirada pública y reafirmar que, en tiempos de sobreexposición, la verdad sigue siendo el único camino posible para sostener un vínculo.
