Mientras numerosos líderes empresariales alertan sobre el riesgo de una crisis laboral global, Elon Musk, fundador de Tesla, SpaceX y Neuralink, sostiene una visión diametralmente opuesta. Según el empresario, el avance acelerado de la inteligencia artificial y la robótica llevará a un escenario en el que el dinero dejará de ser una preocupación central para la mayoría de las personas.
Durante su participación en el pódcast Moonshots, Musk expuso una perspectiva que desafía los fundamentos tradicionales de la economía moderna: el trabajo dejaría de ser una obligación para convertirse en una elección.
El trabajo como opción, no como necesidad 🧠⚙️
De acuerdo con Musk, la combinación de sistemas de inteligencia artificial avanzados y máquinas autónomas permitirá producir bienes y servicios esenciales de forma continua, eficiente y a gran escala. En ese contexto, los seres humanos ya no necesitarían trabajar para garantizar su subsistencia.
Para ilustrar su idea, el empresario comparó el futuro del trabajo con la decisión de comprar verduras en una tienda o cultivarlas en casa: ambas opciones existirán, pero solo quienes lo deseen optarán por el esfuerzo adicional. El trabajo, entonces, pasaría a ser una actividad voluntaria y no una imposición económica.
Abundancia tecnológica y el fin del ahorro para la jubilación 🏦📉
Uno de los puntos más provocadores de la visión de Musk es su afirmación de que ahorrar para la jubilación dejará de tener sentido. En una era de abundancia garantizada por la automatización, los recursos materiales y energéticos estarían asegurados para todos.
“No os preocupéis por guardar dinero para la jubilación dentro de 10 o 20 años. No importará”, afirmó el empresario durante la entrevista.
Esta postura contrasta de forma directa con la situación económica actual. La inflación persistente, el aumento del costo de vida y el crecimiento de la deuda familiar marcan el presente. Solo en el tercer trimestre de 2025, la deuda de los hogares estadounidenses superó los 18,5 billones de dólares, más de un 50% por encima de los niveles de 2015.
¿Un futuro sin dinero ni escasez? 🌍💡
Según Musk, en un mundo donde las máquinas puedan producir todo lo necesario para vivir, el dinero perdería su función principal como medio de acceso a bienes y servicios. Las máquinas no cobran salarios, no descansan y no tienen derechos laborales, lo que las convierte en herramientas extremadamente eficientes desde el punto de vista productivo.
Este escenario, sostiene, podría liberar a las personas de la obligación de trabajar para sobrevivir y permitirles dedicar su tiempo a actividades creativas, intelectuales o personales.
Sin embargo, especialistas advierten que la abundancia tecnológica no garantiza automáticamente una distribución equitativa de los recursos.
Obstáculos, regulación y escepticismo ⚠️🏛️
La visión de Musk enfrenta interrogantes clave. Uno de los principales desafíos es determinar si las empresas que invierten miles de millones en desarrollar inteligencia artificial y robótica estarán dispuestas a ofrecer sus productos y servicios a bajo costo o de forma universal.
Históricamente, los avances tecnológicos han tendido a concentrar beneficios en manos de las compañías que los desarrollan. Para evitar que la automatización profundice las desigualdades existentes, sería necesario un rol activo de los Estados, con regulaciones y mecanismos de redistribución que garanticen el acceso equitativo a los beneficios de la tecnología.
El futuro del dinero en debate 🔮
La afirmación de que el dinero dejará de ser relevante no depende únicamente del progreso tecnológico, sino también de decisiones políticas, económicas y sociales. La automatización masiva podría transformar radicalmente la economía global, pero la forma en que se repartan sus frutos seguirá siendo una cuestión central.
Por ahora, la visión de Elon Musk funciona como una invitación a repensar el futuro del trabajo, el rol del dinero y el impacto real de la inteligencia artificial en la vida cotidiana. Un debate que, lejos de cerrarse, recién comienza.
