El fenómeno Nubank: el banco digital que conquistó a 131 millones de latinoamericanos

📈 El avance de la banca digital en América Latina no tiene freno y Nubank es el estandarte de esta revolución. Al cierre del ejercicio 2025, la entidad sumó 17 millones de nuevos usuarios, alcanzando la impactante cifra de 131 millones de clientes en la región.

El motor principal sigue siendo Brasil, donde ya cuentan con 112 millones de usuarios. Para dimensionar el fenómeno: el 62% de la población adulta del gigante sudamericano tiene al menos un producto de “la tarjeta morada”, convirtiendo a Nu en la segunda institución financiera más grande de ese país, solo por detrás de la estatal Caixa.

🇲🇽 En México, la historia no es muy distinta. Con 13 millones de clientes, el banco logró penetrar en sectores donde la banca tradicional nunca llegó: el 78% de sus usuarios vive fuera de las grandes urbes, abarcando un rango de edad que va desde los 18 hasta los 103 años.

🇨🇴 Por su parte, en Colombia ya son 4 millones los que eligieron la plataforma, lo que equivale al 10% de la población adulta del país. La diversificación es clave aquí, con una fuerte adopción de las famosas “Cajitas” de ahorro y los Certificados de Depósito a Término (CDTs).

🤖 Detrás de estos números no hay edificios ni ventanillas con vidrios blindados. El CEO de la compañía, el colombiano David Vélez, asegura que el secreto está en la inteligencia artificial. La entidad utiliza modelos avanzados para evaluar riesgos crediticios y personalizar servicios, eliminando las barreras burocráticas que suelen espantar a los clientes de los bancos convencionales.

📍 “Buscamos una presencia real en la vida financiera cotidiana”, sostienen desde la dirección. Con una base de usuarios que creció un 15% en un año, Nubank demuestra que el futuro de las finanzas en Latinoamérica se gestiona 100% desde el celular y con el apoyo de algoritmos de última generación.


🧐 El Dato Curioso

A pesar de ser hoy uno de los hombres más ricos de la región, David Vélez fundó Nubank inspirado por una experiencia frustrante: cuando llegó a Brasil, tardó cuatro meses en poder abrir una cuenta bancaria simple en un banco tradicional. Ese calvario burocrático, lleno de filas y papeles inútiles, fue la chispa que lo llevó a crear un sistema donde hoy una persona puede hacerse cliente y tener una tarjeta activa en menos de tres minutos.