El cine volvió a chocar de frente con el poder en Irán.
⚖️ Jafar Panahi, uno de los directores más influyentes del cine contemporáneo y reciente ganador de la Palma de Oro en el Festival de Cannes, fue condenado a un año de prisión y a dos años de prohibición de salida del país.
🌍 La sentencia reaviva el debate internacional sobre la censura, la persecución artística y el costo personal de filmar en contextos autoritarios.
🧾 Según informó el periodista de cine independiente Mansour Jahani, el fallo también incluye la prohibición de afiliarse a grupos políticos y sociales, bajo el cargo de “actividades de propaganda contra el régimen”.
📱 La noticia fue confirmada el lunes 1 de diciembre de 2025 por su abogado, Mustafa Nili, quien lo comunicó a través de redes sociales.
🗣️ “La Sección 26 del Tribunal Revolucionario Islámico de Teherán ha condenado en ausencia al Sr. Jafar Panahi a un año de prisión y dos años de prohibición de salir del país”, escribió Nili.
📑 “Tomaremos todas las medidas legales necesarias para apelar esta sentencia”, agregó el letrado.
🎞️ La condena llega en un contexto particularmente sensible: esta semana se estrena en los cines argentinos Fue solo un accidente, la última película del director, ganadora del máximo galardón en la última edición del Festival de Cannes.
🔥 El film fue señalado como uno de los motivos centrales del enojo del Estado iraní.
🎥 La película narra la historia de un torturador del gobierno que cae en manos de sus antiguos prisioneros, un relato incómodo, directo y sin concesiones.
🚨 El rodaje se realizó de manera clandestina, enfrentando interrupciones policiales y amenazas constantes, hasta que el equipo logró completarlo apresuradamente semanas después.
🔁 No es la primera vez que Panahi enfrenta este tipo de represalias.
⛓️ El director ya había sido encarcelado en dos oportunidades anteriores por motivos similares, convirtiéndose en un símbolo global de la resistencia artística frente a la censura.
🌍 Mientras su obra recorre festivales y salas de cine en todo el mundo, su libertad vuelve a quedar restringida dentro de su propio país.
🎬 El contraste entre el reconocimiento internacional y la persecución local expone, una vez más, el precio que algunos cineastas pagan por contar historias incómodas.
