Con el perro presente en todos lados

Michael D. Higgins no es un mandatario común. El presidente de Irlanda logró conquistar al mundo trascendiendo la política tradicional, gracias a un estilo marcado por la calidez y la humildad. Pero gran parte de esa imagen entrañable se construyó junto a un fiel ladero que nunca lo dejaba solo.

🌿 Estamos hablando de Bród, un imponente y cariñoso Bernés de la Montaña (o boyero de Berna) que se convirtió en su sombra. La relación entre ambos era tan estrecha que el animal tenía acceso libre a casi todas las actividades oficiales, rompiendo con la rigidez que suele rodear a los jefes de Estado.

🤍 Juntos formaban una dupla inolvidable: recibían a los visitantes y caminaban por los jardines de la residencia oficial, Áras an Uachtaráin. Incluso, Bród solía estar presente al saludar a líderes internacionales, demostrando que la empatía y la ternura pueden convivir perfectamente con la autoridad y el poder.

🐶 Esa conexión genuina se transformó en un símbolo de humanidad. Aunque Bród ya no está físicamente, su recuerdo permanece ligado a la figura de Higgins como el reflejo de una amistad que logró trascender el protocolo y tocar el corazón de miles de personas más allá de las fronteras irlandesas.