Cómo el cerebro separa el “qué” del “dónde”: el descubrimiento que explica la flexibilidad de la memoria humana

El cerebro humano posee un mecanismo preciso para distinguir entre el contenido de un recuerdo y el contexto en el que ese recuerdo se genera. Así lo demuestra un estudio del University Hospital of Bonn, publicado en la revista científica Nature, que arroja nueva luz sobre uno de los grandes enigmas de la neurociencia: cómo logramos recordar experiencias similares en circunstancias diferentes sin mezclarlas.

La investigación se basó en un experimento realizado con 16 pacientes con epilepsia a quienes, como parte de su tratamiento clínico, se les implantaron electrodos en el hipocampo y regiones cerebrales asociadas a la memoria. Los participantes colaboraron de manera voluntaria en una tarea diseñada para analizar en detalle el funcionamiento de la memoria humana.

Durante el experimento, los pacientes debían comparar pares de imágenes mientras respondían consignas que definían el contexto de la tarea, como “¿Cuál es más grande?” o “¿Cuál es más caro?”. A lo largo de 49 sesiones, los científicos registraron la actividad de 3.109 neuronas ubicadas en áreas clave como el hipocampo, la corteza entorrinal, la corteza parahipocampal y la amígdala.

El análisis de los datos permitió identificar dos poblaciones neuronales claramente diferenciadas. Por un lado, las llamadas “neuronas de contenido”, que respondían de manera selectiva a imágenes específicas sin importar la consigna planteada. Por otro, las “neuronas de contexto”, que se activaban únicamente según la pregunta o situación, independientemente de la imagen observada.

La mayoría de las neuronas analizadas codificaba solo uno de estos dos aspectos: contenido o contexto. Solo una pequeña fracción integraba ambos, una diferencia notable respecto de lo observado en modelos animales, donde esta combinación es más frecuente.

El estudio también reveló que la actividad neuronal no solo refleja lo que ocurre en el presente, sino que incorpora la dimensión temporal de la experiencia. Las neuronas ajustan su respuesta anticipando la probabilidad de estímulos futuros, lo que sugiere que el cerebro humano predice y organiza la información en función del “qué” y el “cuándo”.

Uno de los hallazgos más relevantes surge al observar cómo ambos grupos neuronales trabajan de forma coordinada cuando el recuerdo es correcto. Según los investigadores, la activación de una neurona de contenido puede preceder por apenas milisegundos a la de una neurona de contexto. Este patrón sugiere la existencia de un mecanismo de plasticidad sináptica que permite reconstruir recuerdos completos a partir de fragmentos de información.

Durante este proceso, las neuronas del hipocampo sincronizan su actividad a través de las llamadas “ondas ripples”, facilitando la formación y recuperación de la memoria episódica. Gracias a esta coactivación, el cerebro puede unir objetos, situaciones y lugares sin necesidad de almacenar cada combinación como un recuerdo independiente.

Este modelo dual de memoria explica por qué las personas pueden reconocer a alguien en contextos distintos sin perder la identidad del recuerdo, y cómo generalizan experiencias para tomar decisiones en entornos cambiantes. La separación, pero coordinación, entre contenido y contexto permitiría ampliar o restringir el acceso a la información según las necesidades del momento.

Los autores del estudio reconocen algunas limitaciones, ya que la investigación se realizó en pacientes con epilepsia y en un entorno clínico controlado. Por ello, destacan la importancia de futuras investigaciones en personas sanas y en situaciones cotidianas, así como estudios que permitan modificar deliberadamente la interacción entre ambos grupos neuronales.

Comprender estos mecanismos podría abrir nuevas vías para el tratamiento de trastornos de la memoria, el desarrollo de estrategias educativas más eficaces y una mejor comprensión de cómo el cerebro equilibra detalle, generalización y predicción. El hallazgo no solo explica cómo recordamos, sino también cómo nos adaptamos con flexibilidad a un mundo en constante cambio.