La noche del 26 de septiembre no fue una más para la escena musical argentina. Con el estadio de River Plate totalmente agotado y desafiando los pronósticos de lluvia, Lali Espósito le puso el broche de oro a su ambiciosa gira “No vayas a atender cuando el demonio llama”. Fue su tercer Monumental en el año y el octavo gran estadio que logra reventar en apenas un año y medio. 🏟️
Lejos de conformarse con un show de manual, la artista entregó una noche con mucha cintura escénica, donde el pop de alta factura se cruzó con la tradición tanguera, los reclamos sociales y una honestidad brutal pocas veces vista en eventos de semejante escala.
Los momentos que marcaron el pulso de la noche:
Un dos por cuatro inesperado: En un giro estético impecable, Lali le dio espacio al tango. Junto a Nicolás Perrone en bandoneón y Cucuza Castiello, interpretaron “Pasional” y “Morir de amor”, logrando un clima íntimo y porteño en medio de la inmensidad del estadio.

El beso viral y el tributo a MTV: El Monumental se vino abajo cuando Tini Stoessel apareció desde una plataforma subterránea. Ambas vestidas de blanco nupcial 👰♀️ —un pícaro guiño a sus inminentes casamientos con Pedro Rosemblat y Rodrigo De Paul— recrearon junto a la guitarrista Marilina Bertoldi la icónica apertura de los VMA 2003 de Madonna, Britney Spears y Christina Aguilera. Cantaron “Like a Virgin” y remataron juntas con “1AMOR”.
Catarsis colectiva y un pogo histórico: Fiel a su estilo, el recital tuvo su bloque combativo con la presencia de drag queens en pantalla y cantitos políticos del público dirigidos al gobierno de Javier Milei. Más tarde, la energía explotó con Dillom de invitado en “33” y un gigantesco pogo final al ritmo de “No Me Importa”, que coqueteó con el espíritu ricotero. 🎸
El silencio que paralizó a Núñez
El quiebre emocional y de mayor madurez llegó hacia el final. Antes de entonar por primera vez el cover de “Ciudad de Pobres Corazones” de Fito Páez, Lali paró la pelota para hablar sobre una cruda realidad: la alarmante tasa de suicidios en Argentina, principal causa de muerte entre jóvenes de 15 a 34 años.
“Hace dos meses yo perdí a una persona muy, muy querida que se suicidó. Hoy no está acá… Y es muy doloroso que nuestro país esté, lamentablemente, en este ranking del mal”, reflexionó visiblemente conmovida, arrodillada en la pasarela, y le dedicó la canción a las familias que atraviesan en soledad este dolor. 🇦🇷
El cierre dejó al público con un video tan críptico como provocador en las pantallas: “Aún no sabemos si Lali es la heroína que demanda la era o la mayor delincuente de la que se tenga memoria…”. Un fundido a negro a la altura de una artista que sigue marcando la agenda del pop nacional.
Curiosidad
“Ciudad de Pobres Corazones”, el áspero himno rockero que Lali eligió versionar en este show para canalizar el dolor por la pérdida y la problemática del suicidio joven, fue compuesto por Fito Páez en 1987 mientras atravesaba el capítulo más oscuro y desgarrador de su vida: el brutal asesinato de su abuela y su tía abuela en la ciudad de Rosario. Un dato histórico que le suma una enorme capa de peso y dramatismo a la elección del repertorio para este homenaje.

