Comés apurado, hablás mal de vos mismo y no parás: el experto que explica por qué eso te enferma

Un fisioterapeuta especialista en psiconeuroinmunología tiene tres consejos que parecen simples pero van directo al núcleo de cómo funciona tu sistema nervioso: estar presente, comer despacio y hablarte bien.

🎙️ Antonio Valenzuela, autor del libro Estimula tu nervio vago, lo explicó con claridad en el pódcast La Fórmula del Éxito: «Si te tomás un café, tomate tu café. Si estás con un amigo, estate con ese amigo». Para él, vivir en el aquí y en el ahora es «el acto más centrador de nuestro sistema nervioso autónomo». Sin pantallas, sin multitasking, sin la cabeza en otro lado.

🍽️ El acto de comer también entra en la ecuación. Valenzuela distingue dos modos en los que puede ocurrir: el parasimpático —calma, digestión, relajación— y el simpático —estrés, urgencia, ansiedad—. «Yo siempre suelo decir que el parasimpático es lo importante y el simpático es lo urgente», afirma. El problema es que la mayoría come en modo urgente sin saberlo.

🦁 Y acá viene el dato que te hace frenar el tenedor: cuando engullís la comida a toda velocidad, tu amígdala —la parte del cerebro que detecta peligros— interpreta esa señal como amenaza. Según Valenzuela, es como si tu cerebro dijera: «Si está comiendo tan rápido, es que va a venir alguien a robarle la comida, hay un peligro o hay un león». Resultado: estrés en el cuerpo, digestión comprometida y sistema nervioso en modo alerta.

💬 El tercer factor es el lenguaje interno. Cómo te hablás tiene un impacto físico real: «Cuando una persona está todo el día diciendo ‘me duele’, es una palabra que sale por tu boca, pero entra en tu oído y ahí la amígdala también la coge y dice: ‘ojo, que le duele mucho’». El cerebro no distingue bien entre lo que describís y lo que vivís. Si repetís el dolor, lo amplificás.

🧘 Las tres conclusiones del experto son concretas: desconectate de las distracciones cuando estés con alguien, bajá el ritmo al comer y elegí palabras más amables cuando te hablás a vos mismo. No es autoayuda vacía —es fisiología del sistema nervioso aplicada a hábitos cotidianos.

🧐 El Dato Curioso: el nervio vago es el nervio más largo del cuerpo humano y conecta el cerebro con casi todos los órganos internos, incluyendo el corazón, los pulmones y el intestino. Es el eje central del sistema nervioso parasimpático —el del descanso y la calma— y estimularlo a través de la respiración lenta, el canto o incluso el frío en la cara puede reducir el estrés de forma casi inmediata. Valenzuela le dedicó un libro entero. La ciencia le está dando cada vez más la razón.