El juicio que desnuda a Musk: quería el control total de OpenAI para construir una ciudad en Marte

En el juicio más explosivo del mundo tecnológico, salió a la luz una revelación que nadie esperaba: Elon Musk no solo quería controlar OpenAI por razones ideológicas, sino también para financiar su proyecto de construir una ciudad en Marte.

🏛️ Así lo declaró Greg Brockman, presidente de OpenAI, durante su segundo día de testimonio ante un tribunal de California. Según Brockman, en 2017 Musk exigió el control total de la organización argumentando que una entidad sin fines de lucro jamás podría recaudar el capital necesario para desarrollar inteligencia artificial a la escala que él imaginaba. Pero eso era solo la superficie.

🚀 Debajo de ese argumento había una agenda mucho más ambiciosa: “Dijo que necesitaba USD 80.000 millones para crear una ciudad en Marte”, declaró Brockman ante el tribunal. “Al final, necesitaba el control total”. Y agregó que Musk había dicho que él mismo decidiría cuándo ceder ese control.

😤 Brockman describió además una reunión de agosto de 2017 que empezó bien y terminó muy mal. El clima era distendido —Musk había regalado autos Tesla a empleados de OpenAI, y el científico Ilya Sutskever le había pintado un cuadro de un Tesla como agradecimiento— hasta que se discutió una estructura de capital que no era del agrado de Musk. El fundador de SpaceX respondió con un “Me niego”, se levantó de forma tan brusca que Brockman temió que lo golpeara, agarró el cuadro de Sutskever y se fue furioso de la reunión amenazando con retener toda financiación futura.

⚖️ El contexto es el juicio que Musk inició contra OpenAI y su CEO Sam Altman, al que acusa de haberlo estafado para que donara USD 38 millones a la organización sin fines de lucro para luego transformarla en una empresa comercial orientada al lucro. Como compensación, Musk reclama nada menos que USD 150.000 millones en daños, la destitución de Altman y Brockman, y la liberación de tecnologías como GPT-4.

🔄 La defensa de OpenAI presenta una versión radicalmente distinta: Altman y Brockman mostraron correos que, según alegan, prueban que el propio Musk estuvo de acuerdo en recaudar miles de millones para competir con Google. Para OpenAI, el conflicto nunca fue sobre dinero ni sobre la misión de la empresa, sino sobre una sola cosa: el control. Cuando Musk no lo obtuvo, decidió impugnar el crecimiento de la compañía desde los tribunales.

🧐 El Dato Curioso: Musk abandonó el consejo de administración de OpenAI en febrero de 2018, el mismo año en que fundó xAI, su propia empresa de inteligencia artificial que hoy compite directamente con la organización que ayudó a crear. El juicio no solo define el futuro legal de OpenAI: también expone cómo las disputas por el poder en Silicon Valley pueden tener consecuencias que afectan a tecnologías que usan cientos de millones de personas en todo el mundo.