Ronaldinho Gaúcho desafió al Flamengo y a la prensa con una estrategia digna de una película de espías para ir a la discoteca

Tras su esperado regreso al fútbol brasileño para vestir la camiseta del Flamengo, Ronaldinho Gaúcho protagonizó uno de los episodios más extravagantes de su carrera fuera de las canchas.

🕺 Con el objetivo de disfrutar de la noche sin restricciones, al astro no se le ocurrió mejor idea que comprar una discoteca ubicada justo frente a su casa, aunque sus constantes escapadas no tardaron en generar malestar en la dirigencia del club carioca.

🏗️ Ante la presión de la institución y el asedio constante de la prensa, “Dinho” ideó un plan maestro: solicitó al ayuntamiento los permisos necesarios para construir un túnel privado que conectara directamente su residencia con el boliche.

🕵️ La intención del crack era clara: entrar y salir de la fiesta de forma invisible, evitando los flashes de los fotógrafos y los reportes de tardanza en los entrenamientos que tanto irritaban al cuerpo técnico.

🚫 Lamentablemente para el enganche, el ayuntamiento decidió cancelar el proyecto al denegarle las autorizaciones de obra, lo que sepultó el sueño del pasadizo subterráneo más codiciado de Río de Janeiro.

🍻 Sin embargo, la negativa oficial no frenó el espíritu festivo de Gaúcho, quien prefirió seguir cruzando la calle a pie para celebrar cada noche, haciendo oídos sordos a las advertencias de un equipo que no lograba domar su ritmo de vida.


🧐 El Dato Curioso

La relación de Ronaldinho con la noche era tan intensa que, durante su etapa en el Flamengo, el club llegó a habilitar una línea telefónica conocida como el “Disque-Dinho”. Se trataba de un número de denuncia para que los propios hinchas llamaran si veían al jugador de fiesta en algún boliche de la ciudad, intentando así que la presión de la tribuna lograra lo que el contrato no podía: que el “10” se fuera a dormir temprano.