📱 La historia de la tecnología tiene capítulos desopilantes, pero pocos tan agridulces como el de Gary Kremen, el visionario detrás del gigante de las citas Match.com.
💡 En los albores de la plataforma, Kremen tuvo una idea que parecía brillante para traccionar usuarios: le pidió a su propia esposa que se creara un perfil para fomentar el crecimiento del sitio.
⚡️ Lo que el empresario nunca imaginó es que su estrategia de marketing funcionaría con una efectividad demoledora, aunque con un costo personal altísimo.
💔 La mujer no tardó en interactuar con las herramientas del sistema y, para sorpresa de nadie (o quizás solo de Kremen), conoció a otro hombre dentro de la plataforma y decidió terminar la relación con el fundador.
❤️🔥 El episodio se convirtió rápidamente en una leyenda del Silicon Valley: el sistema era tan eficiente para unir personas que terminó destruyendo el noviazgo de su propio creador.
🇦🇷 Paradójicamente, este fracaso amoroso fue la prueba de concepto definitiva para los inversores, confirmando que el algoritmo de Match.com realmente cumplía lo que prometía.
📈 Al final del día, Kremen enfrentó una de las mayores ironías de la era digital: ver cómo su vida privada se desmoronaba mientras su compañía se transformaba en un éxito global sin precedentes.
🧐 El Dato Curioso
Aunque parezca una tecnología moderna, Match.com fue lanzado originalmente en 1995, en una época donde internet todavía funcionaba con conexión telefónica ruidosa. Gary Kremen fue un adelantado total a su tiempo: compró el dominio por apenas 2.500 dólares, una cifra irrisoria comparada con los miles de millones que vale la industria del “online dating” en la actualidad.
