Polémica en Tinder por un perfil que admitió maltrato y logró más de 800 matches

📱 Un experimento social escalofriante pone en jaque la lógica de las relaciones virtuales y la seguridad en las aplicaciones de citas. Un hombre decidió crear un perfil con una honestidad brutal sobre su pasado delictivo, y el resultado dejó a los analistas con la boca abierta.

🚩 La confesión fue directa y sin filtros: en su biografía, el sujeto admitió abiertamente tener antecedentes penales por maltratar a mujeres. El sentido común indicaría un rechazo masivo y automático, pero la realidad digital mostró la otra cara de la moneda. En apenas 48 horas, ese perfil acumuló más de 800 coincidencias.

🧠 El caso desató un debate feroz sobre la cultura actual de las apps de citas y la compleja psicología detrás de la atracción hacia las señales de alerta, conocidas popularmente como “red flags”. La incógnita que surge es inquietante: ¿Por qué los perfiles que exhiben conductas dañinas terminan generando más atención e interacción que aquellos basados en la transparencia y el respeto?

📉 Más allá de la anécdota viral, el suceso destapa un problema de fondo mucho más denso: la normalización del morbo y una alarmante indiferencia frente a la violencia explícita. La pregunta que queda flotando en el aire es tan incómoda como necesaria: ¿qué dice realmente este comportamiento sobre nuestra sociedad?


🧐 El Dato Curioso

Este fenómeno de atracción hacia personas peligrosas o criminales tiene un nombre científico: Hibristofilia. También conocida como el “Síndrome de Bonnie y Clyde”, es una parafilia en la que la excitación sexual o la atracción romántica se produce al estar con alguien que ha cometido un delito, violación o crimen. Uno de los casos más famosos fue el de Ted Bundy, el asesino serial norteamericano que, estando en el corredor de la muerte, recibió cientos de cartas de amor e incluso llegó a casarse en pleno juicio con una de sus admiradoras