Adam Mosseri, CEO de Instagram, puso en palabras algo que muchos usuarios sienten pero pocos dicen: las fotos demasiado editadas, prolijas y de aspecto profesional ya no generan interés.
📸 Según el directivo, la forma en que las personas comparten imágenes cambió de manera profunda, empujada por la inteligencia artificial, la saturación de contenido y una creciente desconfianza sobre lo que se ve en pantalla.
🗂️ Mosseri sostiene que el clásico feed de fotos cuadradas, cuidadosamente curadas y pensadas para agradar al algoritmo, pertenece al pasado, sobre todo para los mayores de 25 años.

💄 “Mucho maquillaje, piel suavizada, fotos de alto contraste y paisajes perfectos”, enumera el CEO al describir una estética que durante años dominó Instagram, pero que hoy resulta predecible y poco atractiva.
💬 “Ese feed está muerto”, afirma sin rodeos, y explica que la mayoría de los usuarios dejaron de compartir momentos personales en el muro hace años y ahora prefieren hacerlo por mensajes directos, con imágenes improvisadas y sin filtros.
🤖 La omnipresencia de fotos generadas por IA acelera este fenómeno: para Mosseri, las imágenes impecables se volvieron “baratas de producir y aburridas de consumir”, mientras que lo auténtico gana valor.

📷 En ese contexto, las fotos RAW, con imperfecciones y sin retoques, siguen siendo una señal de realidad, aunque el propio Mosseri reconoce que la tecnología eventualmente también podrá imitarlas.
🕵️♂️ El desafío mayor, advierte, es distinguir lo real de lo artificial en la era de los deepfakes y las imágenes hiperrealistas, lo que obliga a pasar de la confianza automática al escepticismo consciente.
🔐 Por eso, Instagram evalúa desarrollar nuevas herramientas de verificación, como huellas digitales o firmas criptográficas, que permitan certificar la autenticidad del contenido más allá de simples etiquetas.
🎨 Aun así, Mosseri aclara que no todo el contenido creado con IA es basura: también hay producciones creativas sorprendentes, y el futuro dependerá de cómo convivan la tecnología y la creatividad humana.
✨ Curiosidad: el formato de foto cuadrada que hizo famoso a Instagram no fue una decisión estética, sino técnica: en sus inicios, la app copiaba la proporción de las cámaras Polaroid para simplificar el diseño… y terminó marcando una era entera de la fotografía digital. 📸
