En la quietud de las calles empedradas de Villa Tulumba, un rincón de la provincia de Córdoba, la emoción se desborda. Con apenas 2.500 habitantes, este pueblo ha sido nominado entre los candidatos del concurso internacional Best Tourism Villages, una distinción que resalta los destinos más encantadores del mundo. Este reconocimiento no es fortuito; es el fruto del esfuerzo constante de sus habitantes por preservar su patrimonio arquitectónico y natural, y por ofrecer una cálida bienvenida a los visitantes.

La historia de Villa Tulumba se remonta a siglos atrás, siendo declarado “Villa” en 1803 por el monarca Carlos IV de España. Sus calles, impregnadas de la atmósfera colonial, narran pasajes de la historia argentina mientras las casonas del siglo XVIII y XIX parecen congeladas en el tiempo. Junto a estas reliquias arquitectónicas, las ruinas de una capilla del año 1700 evocan la esencia de épocas pasadas.
En este idílico pueblo, el turista se sumerge en un museo al aire libre, donde cada esquina cuenta una historia. Desde los vestigios de la iglesia antigua hasta los rincones donde convergen las calles más importantes, Villa Tulumba respira historia en cada rincón. La casa de la familia Reynafé, testigo de la masacre de Barranca Yaco en 1835, y la plazoleta Granadero José Márquez son solo algunas de las postales que ilustran el rico pasado de este lugar.
Pero la belleza de Villa Tulumba no se limita a su casco histórico; su entorno natural también cautiva a los visitantes. Rodeado de montes vírgenes y vegetación autóctona, este pueblo ofrece un escenario ideal para actividades al aire libre y turismo rural. Además, la hospitalidad de sus habitantes y la oferta gastronómica local, que incluye especialidades como las empanadas de hojaldre y el chivito asado, garantizan una experiencia inolvidable.

La nominación de Villa Tulumba en el concurso Best Tourism Villages no solo es un reconocimiento a su belleza, sino también al esfuerzo conjunto de toda una comunidad por preservar y promover su patrimonio. Mientras aguardan los resultados, los tulumbanos celebran este logro como un triunfo colectivo y un paso más hacia la proyección internacional de su querido pueblo.
Curiosidad: El nombre “Tulumba” ha despertado diversas interpretaciones sobre su significado. Algunos lo atribuyen a términos quechua que sugieren “sombra de la luna en la laguna” o “sombra de la luz en la laguna”, mientras otros lo relacionan con la presencia de una laguna en la región. Sin embargo, el enigma persiste, añadiendo un toque de misterio a la historia de este encantador pueblo cordobés.