Momo: de una infancia humilde a streamer del año

Como uno de los stramers latinos más reconocidos, Gerónimo Benavides Marchesi tuvo un 2021 de puro crecimiento. Cómo fue su recorrido y qué piensa de su futuro.

Gerónimo “Momo” Benavides Marchesi, es uno de los streamers del momento. Cada vez que prende su cámara, esté donde esté, miles de personas lo están mirando, tengan la edad que tengan. Momo es un tipo de barrio, de familia humilde y con mucha calle. Es hincha de Platense hasta la médula, y gran amigo de Martin “Coscu” Di Salvo, con quien tuvo un año increíble.

Se codeó con grandes estrellas de la música y compartió momentos inolvidables con cracks del fútbol. Vivió con Ibai, participó en el Mundial de Globos -un evento que convocó a más de 600 mil personas en simultáneo-, e hizo una dupla inesperada con el periodista Christian Martin por las calles de Italia. Nos sentamos a charlar con él, horas antes de que viaje a Europa. Los invitamos a conocer un poco más de uno de los exponentes de la escena streamer de América Latina.

— ¿Cómo eras antes de convertirte en Momo?

— No era muy diferente a lo que soy hoy. Soy un poco más maduro ahora porque no queda otra, la vida es así. Lo que no quiero perder nunca, es lo que hacía cuando era chico. Voy a la misma pileta, la de mi universidad, y solo corté por la pandemia. El Momo de chico siempre hacía las mismas cosas, jugar al fútbol, juntarse con amigos, andar en la calle (me encantaba andar en la calle). Estudiaba, eso no era negociable, porque para mis viejos era todo. Siempre fui fanático de los animales en general. Mi casa era un refugio y podías encontrar cualquier cosa, lagarto, paloma, tero, perros de la calle. Ahora tengo gatos, porque no puedo tener perro, pero amo a los animales.

— ¿Cómo es tu familia? Contame un poco de ellos.

— Siempre fuimos una familia muy humilde. Mi papá no quería que mi mamá labure. Pero ella se quedaba con nosotros, que era el trabajo más duro. Mi hermano tiene 6 años menos y éramos dos pibes en un barrio donde había de todo. Traíamos problemas, rompíamos cosas y nos embarrábamos. Mi vieja andaba atrás nuestro, limpiaba todo y hacía la comida. Lo veo hoy, y pienso que el laburo de mi vieja fue terrible. Mi viejo hacía de todo. Trabajaba en un remis y arreglaba electrodomésticos. Se sacrificó mucho para la familia. Nuestra casa era muy humilde y nos la entregaron sin terminar. La terminamos nosotros y mi papá levantaba paredes y revocaba cuando se podía. A los 12 o 13 años yo empecé a ayudarlo. Crecimos y esa casa que prácticamente construimos nosotros, es en la que vive mi viejo, en el barrio 19 de Febrero. Para mí, el barrio más lindo del mundo. Mis viejos resignaban cosas todo el tiempo para que nosotros tengamos algo. Ellos no tenían zapatillas. No se compraban porque no se podía. Los que teníamos éramos mi hermano y yo.

— ¿Y vos cómo eras de chico? ¿Eras gamer?

— Cuando salían las consolas top yo accedía a la que dejaba mi primo. Tenía la “Family” a la que jugué muchísimo. Mi consola favorita durante mucho tiempo fue la Sega, me duró como 2 o 3 años. Después una Génesis de 16 bits, jugué al Ecco, Road Rash, Fifa, Las Tortugas Ninja o Paper Boy. Después fue un lujazo tener una PlayStation, que compramos usada. Y como siempre, cuando salía la Play 2 yo conseguía la 1. En casa los fines de semana, se armaban torneos de PES, hasta las 3 o 4 de la mañana con mis amigos. Pero siempre priorizaba jugar al fútbol, y cuando tenía exámenes se cortaba un poco.

— ¿Cómo te iba en la escuela?

Tuve etapas. De primero a quinto grado de primaria, fui un chico 10. El 9 me frustraba y me ponía mal. He llorado por sacarme un 8. Después me cambiaron de colegio a uno bastante “picante” y me hacían bullying. Ahí hice un click, porque si no me defendía la cosa no paraba más. Mi papá me dijo: “Vos tenés que enfrentar al más grandote y bancártela”. Me agarré un par de veces con los más complicados y cobré, pero entendieron que no me iba a cruzar de brazos. Hoy lo veo de otra manera, creo que no hay que pelearse. Eran otros tiempos. A partir de ahí empecé a tener otra conducta porque el colegio me resultaba sencillo y empecé a hacer cagadas. Me tuvieron que cambiar 3 veces. Mi mamá pensó que era por los demás, por la gente con la que me juntaba, pero con el tiempo vio que era yo el que contaminaba al resto. Nunca le falté el respeto a un profesor. Eso no lo toleré y no dejé que suceda. El Albert Thomas que fue el colegio en el que me recibí como técnico en electrónica, me enderezó bastante.

— Bien. Terminaste el colegio. ¿Y ahí qué decidiste estudiar?

— Estudié derecho, y un año de psicología pero no me dio el cuero. Decidí seguir con derecho porque además trabajaba, y por esa razón siempre fui un poco más lento que mis compañeros. En mi barrio era el “cheto” por ir a la facultad, porque no todos tenían la posibilidad de estudiar, y yo para hacerlo tenía que trabajar. En la facultad me encontraba con otra realidad, eran pibes con plata que no tenían mis preocupaciones, y por eso siempre terminaba atrasándome un poco más. Los primeros dos años más o menos pude ir metiendo materias, pero en el tercero se complicó bastante. Tenía trabajos que me hacían perder cursadas, y era muy cuesta arriba. Pero lo logré y ahí está. Volvería a estudiar, ahora tengo ganas de seguir “Chef Internacional”

— ¿Estás para la próxima temporada de Master Chef?

— Me han tirado mucho que quieren que vaya. Hubo indirectas, pero no se como me iría ahí. Soy muy competitivo, no se como lo llevaría porque soy muy crítico conmigo mismo. Capaz que hago un plato mal y me frustro. La tele es otra cosa, no es como el stream. Cuando fui a PH por suerte el 98% de los mensajes que recibí eran buenos, pero había un 2% que me criticaba por cómo estaba vestido. El programa es Podemos Hablar y para hacerlo no necesitás estar de traje.

— ¿Cuándo lo conociste con Coscu?

— Lo conocía sin saberlo. Yo trabajaba en boliches y él era fotógrafo de un blog que se llamaba “Noche Platense”. Sacaba fotos a la gente y las subía para que al día siguiente pudieran buscarse. Yo lo vi muchas veces, pero no me llevaba con él. Un día nos llaman para trabajar en Pueblo Límite y me caía muy mal. Insoportable, cheto y agrandado. La primera impresión que te da es rara, hasta que profundizas. Yo no me lo bancaba, pero íbamos a tener que convivir 12 tipos en una casa. De noche, nos pasábamos de una pieza a otra para charlar y la primera noche pegamos onda. Hay una foto, la primera que tenemos juntos, que justo cumple 10 años. Me hice muy amigo y lo veía en la casa cuando recién arrancaba con los streams y lo miraban 100 personas. Yo no entendía qué hacía porque yo jugaba al Counter.

— Y después vos también empezaste a hacer stream. ¿Cuándo fue el click? El momento en el que pensaste que había algo diferente en eso que estabas haciendo.

— Arranque como un hobby. No la veía ni cuadrada, y lo hacía mientras trabajaba y estudiaba. Pero llegó un punto en el que tuve que dejar mi trabajo formal para stremear, porque ya no me daba el tiempo, no me sentía cómodo en el trabajo y tampoco en la facultad. Me empecé a hacer conocido y me sentía observado. La gente cree que el éxito es el dinero y la fama, pero para mí, es la felicidad de hacer lo que a mi me gusta.

— ¿Cómo fue el principio de ser streamer? ¿Cómo saltaste de tener 1 solo tipo que te mira, a meter la cantidad que tenés ahora?

— Pasa lo mismo que con las criptomonedas. Podes tener un buen momento, un stream, un clip y llegaste arriba. Si es algo aislado, vas a caer, que es lo que pasa con las Shitcoins, todos compran y cuando ven que no tienen futuro venden. Tenés los que trabajan constantemente y crecen. Ahí te puedo nombrar unos cuantos ejemplos: Markito Navaja, Duende, Goncho, Coscu, Unicornio, Carrera, gente que le mete mucho y llega por eso. Por otro lado tenés el contenido morbo, que puede generar algo negativo para la persona o para los demás. Ahí entran en juego otras cosas que hacen que te vea mucha gente. Pero finalmente, el contenido es lo que te define. Nadie tiene el futuro comprado, solo Coscu. Es como la marca Maradona, porque él en sí es una marca. Yo voy cambiando el contenido y buscándole la vuelta. Fui streamer del año, gané premios y ahora estoy yendo a España, porque estoy nominado como mejor streamer de IRL. No me relajo, pero Martín puede hacerlo. Me encanta comparar con el fútbol, y si Coscu es un Maradona yo me siento un Caniggia. El Número 1 es Martín y nunca va a dejar de serlo, porque tiene el talento.

— ¿Y cómo es tu dinámica para los streams? ¿Planificas lo que vas a hacer o improvisas?

— Ambas cosas. Hay viajes planificados y cuando nos encontramos con problemas hubo que improvisar, y salieron cosas increíbles. Fui a Auschwitz y no sabía si iba a poder conectarme, y terminó siendo el lugar donde tuve mejor señal. Contraté un tour en el Coliseo para hacer un stream, me acostaron y tuve que solucionar un montón de cosas detrás de escena. Planifico hasta ahí. Cuando sos productor, conductor y encargado de la técnica, se complica la cosa. Hay que estar preparado para un plan Z.

Fuente: Infobae

AllEscort