Los adolescentes dejan de escuchar a sus padres a los 13 años según la Universidad de Stanford

El mundo de los niños gira en torno a sus padres. Pero cuando llega la adolescencia se produce un punto de inflexión, lo que provoca la perplejidad de los progenitores, testigos del cambio brusco que experimenta su hijo.

Cuando llega a esta edad, la atención del adolescente se dirige hacia otros ámbitos en lo que se considera una preparación para su futura independencia. Científicos de la Universidad de Stanford han realizado una investigación al respecto.

Usando imágenes cerebrales en niños y adolescentes de 7 a 16 años se demuestra que los menores de 12 años presentan una mayor actividad cerebral cuando oyen la voz de la madre en comparación con otras voces femeninas no familiares. Sin embargo, a partir de esta edad los adolescentes muestran el efecto opuesto, con una respuesta neuronal más intensa ante la voz no familiar en lugar de la materna.

Los 13 años es, pues, la edad media en la que la madre deja de producir este tipo de reacciones neurológicas en su hijo. Es el momento en el que los amigos de los adolescentes pasan a ocupar el lugar de importancia que antes tenían los padres.

Todo este proceso ocurre en el cerebro, sin que el adolescente pueda hacer nada para evitar sentir este interés por el mundo que le rodea. Lo que los científicos resaltan de la investigación es que se trata de una manera de constatar la edad a la que los adolescentes comienzan a cultivar sus habilidades y abrirse al mundo. Una etapa que los científicos afirman que es positiva, pese a la perplejidad que supone para algunos padres.