La historia detrás de las huellas dactilares, el invento para identificar a las personas

Aunque se conocía desde la Antigüedad, William Herschel reveló la utilidad de las huellas dactilares.
El origen de las huellas dactilares se remonta a la antigüedad.

El uso de las huellas dactilares como marca de identidad personal tiene una extensa historia, ya que su origen se remonta a la antigüedad. Aunque fue un proceso que se fue dando en simultaneo en diversos países, fue el británico William Herschel quien tomó la iniciativa con el objetivo de identificar a las personas e impedir fraudes.

Para conocer más detalles acerca del origen de las huellas dactilares, el historiador Eduardo Minutella conversó en exclusiva con La 100. “En la Argentina siempre se le dio relevancia, por considerarse pionera de su uso, pero tiene una historia más extensa”, aseguró el especialista.

A su vez, el historiador añadió más información al respecto: “La idea de pensar a la huella digital como una especie de marca única e identitaria se remonta a la antigüedad. Se conocía esto en el cercano oriente, en la época antigua, estamos hablando de años anteriores a la era cristiana”.

El origen se empezó a dar partir del siglo XIX, aunque en el siglo XV hubo un primer acercamiento a la idea de identificar determinadas identidades con determinadas huellas. “Atraviesa el origen de la modernidad, pero empieza a sistematizarse en el siglo XIX, cuando hay mucha más vocación por la centralización estatal, la idea de una administración pública, centralizada, moderna, que conoce datos y que clasifica”, afirmó Minutella.

William Herschel tomó la iniciativa con el objetivo de identificar a las personas e impedir fraudes.

William Herschel, un magistrado colonial británico en la India, fue quien sistematizó las huellas, porque descubrió que era más práctico marcar con las yemas de los dedos, que con la palma completa. Poco a poco, llegó a la conclusión de que no cambiaban con el tiempo y que las de cada persona eran únicas e irrepetibles por las yemas de los dedos, las crestas papilares, surcos y minucias. “Él intentó una primera sistematización, en el marco de lo burocrático, firmar, reforzar rubricas con la huella. No tenía en primera instancia la función policial, que después se le va a dar con la dinámica de control por parte del estado”, aseguró el historiador.

En el ámbito policial, Argentina se encuentra entre uno de los países pioneros del uso de las huellas por el caso de Francisca Rojas, quien fue la primera persona en ser condenada por el asesinato de sus hijos a partir de sus huellas: “Fue descubierta por las huellas de sangre donde había quedado su marca identitaria. Esto permitió que la persona que había sido acusada, saliera en libertad. Esto se encuadra en el proceso de construcción del estado nacional argentino”.

Francisca Rojas fue considerada la primera persona en el mundo que fue condenada por la evidencia otorgada de sus propias huellas, en el asesinato de sus hijos de 6 y 4 años.

Según la perito dactiloscópica Natalia Pérez, en el marco de la investigación científico policial, existen distintas clases de rastros papilares visibles: “Los rastros visibles son aquellos que al ser depositados, intervino alguna sustancia como sangre, pintura, tierra. Y los latentes no se pueden percibir a simple vista”. Por otra parte, también brindó detalles de lo que es el AFIS: “Es un sistema compuesto de una base de datos que permite la captura, consulta y comparación automática de huellas, agrupadas en fichas dactilares o en forma de rastros”.

Por último, la especialista agregó que para hacer posible el hallazgo de huellas, el perito cuenta con un maletín conformado por plumones y reactivos de diferentes tipos, cinta engomada o levantadores, acetato, lupa, almohadilla, rodillo para toma de huellas, fichas dactilares, linterna, luz UV, cadenas de custodia y rótulos.