La estremecedora historia de las primas “ocultas” de Isabel II: fueron dadas por muertas pero las tenían encerradas

Katherine y Nerissa Bowes-Lyon fueron encerradas en una institución psiquiátrica durante gran parte de su vida. Las familiares de Isabel II permanecieron ocultas de la historia real.
La estremecedora historia de las primas "ocultas" de Isabel II: fueron dadas por muertas pero las tenían encerradas

La Corona británica esconde cientos de secretos, pasajes oscuros y decisiones polémicas que quedaron encerrados dentro de la lógica real que prima en la Casa de Windsor desde hace más de un siglo.

Tal es el caso de las dos primas de Isabel II que fueron ocultadas de la sociedad. Se trata Katherine y Nerissa Bowes-Lyon, dos mujeres con discapacidad que eran hijas de John Bowes-Lyon, tío de la soberana recientemente fallecida.

Bowes-Lyon se había casado con Fenella Hepburn Stuart Forbes Trefusis. El matrimonio tuvo cinco hijas, entre las que se contaban Katherine y Nerissa, protagonistas de esta estremecedora historia.

En 1941, las hermanas fueron institucionalizadas en el Hospital Real de Earlswood para personas con discapacidad intelectual. Por ese entonces, John ya había muerto y las chicas tenían 22 y 15 años respectivamente.

“Katherine y su hermana Nerissa fueron despachadas un día oscuro de 1941 a un asilo para personas con dificultades de aprendizaje, un establecimiento lúgubre que había abierto en 1853 como el Asilo Nacional para Idiotas”, contó el ex ministro de gabinete británico Norman Baker en su libro And what do you do?.

Lo cierto es que la realeza se encargó de ocultar la existencia de las dos mujeres. Hacia 1963, el libro de genealogía que documenta los nacimientos y las muertes de la familia real –Burke’s Peerage– informaba que las hermanas habían perdido la vida en 1940 y 1961.

Sin embargo, la verdad salió a la luz en 1987, cuando el diario británico The Sun reveló que tanto Katherine como Nerissa habían sido borradas de la historia oficial y permanecieron encerradas en distintas instituciones durante toda su vida.

La investigación periodística permitió descubrir que Nerissa Bowes-Lyon vivió hasta los 66 años alejada del resto del mundo. En cambio Katherine recién murió en 2014, a los 86.

Luego de que se filtrara este escandaloso ocultamiento de dos personas vinculadas a la familia real, la Corona británica reaccionó con un frío comunicado. “No tenemos ningún comentario al respecto. Es un asunto de la familia Bowes-Lyon”, afirmaron.