Qué es la astenia otoñal y cuáles son sus síntomas

Qué es la astenia otoñal y cuáles son sus síntomas

Es posible que con la llegada del otoño las energías disminuyan y el ánimo se apague. Se conoce como astenia otoñal.

Hay algo que se conoce como trastorno afectivo estacional (o astenia otoñal) y suele ocurrir con la llegada del otoño, no tanto así con el verano o la primavera. En general, la energía se agota y todo nos hace sentir de mal humor.
Los signos y síntomas de este trastorno, según la Fundación Mayo para la Educación e Investigación Médicas (MFMER), son: “Sentirse deprimido la mayor parte del día, casi todos los días; Perder interés en actividades que alguna vez disfrutó; Tener poca energía; Tener problemas para dormir; Experimentar cambios en su apetito o peso; Sensación de letargo o agitación; Tener dificultad para concentrarse; Sentirse desesperanzado, inútil o culpable; Tener pensamientos frecuentes de muerte o suicidio”.
Con respecto a las causas del trastorno afectivo estacional (o astenia otoñal) hay tres posibilidades. La primera tiene que ver con el reloj biológico de cada uno. El nivel reducido de luz solar en otoño e invierno puede causar sentimientos de depresión.
Qué es la astenia otoñal y cuáles son sus síntomas

Qué es la astenia otoñal y cuáles son sus síntomas
La segunda causa está relacionada con los niveles de serotonina. Para quienes no la conocen, se trata de una sustancia química del cerebro (neurotransmisor) que afecta el estado de ánimo, motivo por el cual podría influir en esta astenia. A menos luz solar, menos serotonina.
Un tercer factor clave en este trastorno se vincula con los niveles de melatonina. El cambio de estación puede alterar el equilibrio del nivel de melatonina en el cuerpo, que influye en los patrones de sueño y el estado de ánimo.
En relación a la astenia otoñal, la doctora Clare Morrison reveló en una entrevista con Healthline: “La ansiedad otoñal es la tendencia de las personas a sufrir ansiedad y bajo estado de ánimo durante los meses de otoño. A diferencia de otras ansiedades, a menudo no existe un desencadenante externo obvio y tiende a repetirse anualmente. Sin embargo, si ocurre todos los años, el patrón se volverá obvio y se pueden tomar medidas para prevenirlo”.