Dejó su trabajo para cumplir un sueño y su sándwich de miga ganó como el mejor del mundo

Dejó su trabajo para cumplir un sueño y su sándwich de miga ganó como el mejor del mundo

El filósofo neerlandés Baruch Spinoza definió en su teoría al deseo como “la esencia del hombre”. Un ejemplo concreto de esto es la historia de vida de Damián Mancuso, un comerciante de 38 años que vive en Parque Patricios. Cuando en noviembre de 2020 dejó su trabajo, lo hizo motivado por algo concreto: quería cumplir un sueño gastronómico y empezar a trabajar de lo que le gustaba. Tres meses después tuvo una bisagra en su emprendimiento. Uno de los sándwiches de miga que prepara fue elegido como el mejor del mundo en un torneo entre confiterías históricas y competidores de diferentes países.

Mancuso contó que la idea de armar sándwiches de miga surgió a partir de un malestar muy fuerte en su anterior trabajo. Durante 13 años se desempeñó como gerente de ventas de un mayorista de artículos de librerías y, en los últimos tiempos, no la estaba pasando bien. “Llegó un punto en que sentí la necesidad de irme y hacer algo que me gustaba”, precisó.

 

Mancuso dijo que estaba “cómodo” en la posición que tenía, lo que hacía que le costara moverse para jugarse por su sueño. Pero cuando tuvo algunos problemas laborales, sufrió un episodio de estrés que le hizo ver más claro su futuro. En diciembre, empezó a trabajar en su emprendimiento llamado “Damián Sandwich & Burgers” y en marzo logró llevarse el primer premio al mejor sándwich 2021 del mundo en un torneo organizado entre decenas de reconocidas confiterías.
Entre los que se anotaron figuraban los sándwiches de la reconocida confitería Los Galgos, por ejemplo. Entre los competidores, también había gente de España, Alemania, Olivos, Bahía Blanca, Córdoba, San Luis, Santa Fe, Rosario, San Juan y varios lugares de la Ciudad de Buenos Aires.

Uno de los posteos del concurso de los sándwiches de miga. (Foto: Instagram @lafiestadelsandwichdemiga)

“Uno de los organizadores conocía mi producto y me escribió para que participara. La verdad es que al principio dudé porque pensé que recién arrancaba. Imaginate que estaban Los Galgos y otros lugares conocidos. No me veía ni ahí”, reflexionó. Pero Mancuso se decidió y, finalmente, aceptó meterse en este particular torneo. “En la primera votación quedé cuarto”, recordó.


El producto con el que se llevó el primer puesto fue el sándwich de miga de jamón, roquefort y nuez. En las imágenes que comparte en las redes sociales, se aprecia una de las claves: el queso que desborda. “Este fue el primero que me elogiaron e hice dos versiones, con roquefort y con extra roquefort, al que le pongo un 30% más. Con el de huevo hago lo mismo y lo preparó con el doble del clásico”, explicó.

El anuncio del primer puesto como el mejor sándwich de miga del mundo. (Foto: Instagram @damiansandwichburger)

Con respecto al sándwich con el que ganó, Mancuso sorprendió con un comentario. “No me gusta el roquefort. Ni siquiera lo pruebo. Tengo otros que me representan más, como el de jamón y queso. Pero también otros que son los que más vendo, como el de rúcula, crudo y tomate cherry, o el de palmitos y salsa golf”, enumeró.

El sándwich de miga ganador que es de roquefort, jamón y nuez. (Foto: Instagram @damiansandwichburger)

Damián explicó que la decisión de vender sándwiches no solo tuvo que ver con el malestar de tener un empleo que ya no lo satisfacía. También incidió su fanatismo por el producto: “Es mi comida preferida. Siempre fui por todos lados probando diferentes. Soy un enfermo del sándwich de miga”.

También recordó que su principal inspiración vino de un local llamado “Miriam” que tiene sucursales en Valentín Alsina y Capital Federal. Por eso, ahora, anticipó que pretende hacer algunas “ediciones limitadas” de sándwiches más gourmet. “Mi idea es poner un negocio físico, pero no dejar el delivery”, detalló.

Acerca de lo que lo motivó a cambiar para darle un vuelco a su vida, Mancuso dijo que siempre le atrajo la cocina. “Estudié para ser chef. Siempre cociné, a pesar de que no trabajaba de eso. Lo hacía en mi casa. Siempre me gustó”, definió. Su deseo fue la esencia. /TN