Cómo es el nuevo anticonceptivo con menos cantidad de hormonas

Cómo es el nuevo anticonceptivo con menos cantidad de hormonas

Las pastillas anticonceptivas son una de las alternativas actualmente existentes para prevenir los embarazos. En Argentina se encuentran dentro de las prestaciones incluidas en el programa Médico Obligatorio (PMO) y las obras sociales y empresas de medicina prepaga deben garantizar que sus afiliadas las obtengan. Asimismo, las entidades de salud pública las entregan de manera gratuita, con indicación médica de por medio, claro.

Sin embargo, las pastillas anticonceptivas presentes en el mercado no son para cualquier paciente. Hay algunas mujeres que tienen contraindicada su toma por cualidades particulares de su cuerpo. De hecho, según la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo Cardiovascular publicada en el 2019, ha habido un aumento de la población femenina con antecedentes médicos que limitan sus opciones de anticoncepción. Entre las condiciones con mayor frecuencia se destacan la hipertensión arterial (36%), el colesterol elevado (30%), la obesidad (24%), el tabaquismo (19%) y la diabetes (14%).
Para ese grupo de personas las pastillas anticonceptivas combinadas quedaban fuera de las opciones al momento de elegir un método.
Es por eso que el laboratorio nacional Elea Phoenix, con apoyo de Grupo Insud, lanzó el primer y único anticonceptivo oral libre de estrógenos. Esta nueva alternativa llevó 12 años de investigación hasta que los profesionales finalmente dieron con la fórmula adecuada.

Cuáles son las características centrales de este anticonceptivo

«La principal característica, que los diferencia de los anticonceptivos combinados, es que está compuesto solo por progesterona», asegura la Dra. Marisa Labovsky, médica ginecóloga, especialista en endocrinología ginecológica. La profesional agrega, además, que «está compuesto solo por drospirenona».
Es importante destacar que la mayoría de los efectos adversos de las pastillas anticonceptivas combinadas proviene de la presencia de estrógenos. «El dolor de mamas, las náuseas, la aparición de trombosis, son algunos de los efectos adversos más frecuentes», explica la Dra. Labovksy. Cabe aclarar que si bien la trombosis es probable como consecuencia de la toma de anticonceptivos, se trata de una de las consecuencias menos frecuentes.
Además de los efectos negativos mencionados, hay patologías de base o características que haya mujeres a quienes se les desaconseja la toma de anticonceptivos combinados. Ellas son, precisamente, el público a quien va dirigido este nuevo producto del Laboratorio Elea Phoenix.
«Las mujeres con migraña con aura de cualquier edad, quienes tengan migraña sin aura y sean mayores de 35 años y aquellas que padecen hipertensión, son algunas de las personas que podrían tomar estas pastillas», indica la especialista en endocrinología ginecológica. Además, a esta lista se suman «las fumadoras de más de 35 años y aquellas que tengan antecedentes de trombosis en la familia, en parientes de primer grado -padres o hermanos-«, agrega la Dra. Marisa Labovksy.
La presentación del nuevo producto médico es muy similar a las pastillas anticonceptivas combinadas; tiene 24 píldoras con hormonas y 4 de placebo. La toma se debe hacer una vez al día, en el mismo horario aproximadamente, y para tener la seguridad de que son efectivas nunca se deben interrumpir.

¿Tiene efectos adversos?

Siempre que se habla de un nuevo medicamento se piensa en las consecuencias que podría tener en el cuerpo, uno de los principales focos de los estudios que se realizan en cada proceso de investigación.
De acuerdo a los análisis realizados este nuevo anticonceptivo no tendría efectos negativos en el cuerpo de las mujeres que los tomen. El único aspecto que podría considerarse negativo, y en eso se diferencia de las pastillas combinadas, es la irregularidad en el ciclo. Con esta alternativa, «el ciclo no es tan predecible como con los anticonceptivos combinados», señala la profesional. ¿Por qué? Porque la progesterona que se toma actúa de manera diferente en cada paciente, de acuerdo a la situación hormonal que tenga su cuerpo.
«Esto significa que es posible que algunas mujeres no tengan el sangrado de manera regular cada mes, como sucede con las pastillas combinadas, o que lo tengan en forma intermitente o que sea más leve», explica la Dra. Labovsky. Esa reacción se debe a que hay mujeres en las que el endometrio -la capa interna del útero, que se prepara mes a mes para alojar un embarazo y que luego se elimina- se forma más delgado de lo normal o no se forma.
«Para mí esto no es un efecto adverso, sino que es una ventaja, porque la menstruación y la deprivación -el sangrado que se produce durante la toma de pastillas anticonceptivas- no cumplen ninguna función, solo indicar que la mujer no está embarazada», puntualiza la especialista.
Es importante tener en cuenta que precisamente porque el endometrio no se forma o trabaja menos estas pastillas se constituyen como preventivas del cáncer endometrial.
¿En qué etapa de investigación están estas pastillas?

Actualmente, la píldora ya cuenta con la autorización de las agencias de medicamentos de Estados Unidos (FDA) y de la Unión Europea (EMA). Para obtenerlas se llevaron adelante 20 estudios clínicos que pasaron por las fases I, II y III.
Durante las investigaciones, se trabajó con 3.000 mujeres para un total de 20.000 ciclos de exposición al medicamento. Los resultados hallados respaldan la eficacia y seguridad anticonceptiva de la píldora, lo cual amplía las opciones de planificación familiar para muchas más mujeres.
Así, este anticonceptivo oral «se vende en Estados Unidos, España, Honduras, Chile, Paraguay y Guatemala», menciona la profesional. A nivel local, el mercado argentino lo recibió a principios de este año y ya se puede conseguir en las farmacias, aunque recién se está lanzando.
El único paso que falta en la investigación «es la fase IV, que es la prueba en la población general», aclara la profesional. Todos los medicamentos atraviesan esta fase, en la cual ya pasaron por las pruebas de laboratorio y testeos en personas, y se lanzan al mercado para evaluar los efectos en la población general. Fuente: iprofesional