Busca señal de Internet a caballo todos los días para estudiar y que sus hijas hagan la tarea

Busca señal de Internet a caballo todos los días para estudiar y que sus hijas hagan la tarea

Erica Mabel Sandoval, de 27 años, hace el esfuerzo para recibirse de profesora en geografía. Sus hijas de primero y sexto grado transitan el ciclo escolar en plena cuarentena obligatoria.

Por suerte, las historias de superación en las crisis siempre afloran en la Argentina. Y tal es caso de Erika Sandoval, quien vive en un remoto paraje neuquino y todos los días sale a buscar señal de internet a caballo o a pie, para poder estudiar y que sus hijas realicen la tarea en plena pandemia de coronavirus.

La mujer de 27 años habló en radio LU5 AM 600 de Neuquén y contó que vive en el Paraje Hualcupén, a 22 kilómetros de la localidad de Loncopué y que estudia el profesorado en geografía. Ante la pregunta de cuántas veces se va a buscar señal por día al lugar más cercano en medio de las montañas, contestó que «las que sean necesarias».

Erica Mabel Sandoval del Paraje Hualcupen de Neuquén.

Erica Mabel Sandoval del Paraje Hualcupen de Neuquén.

Sandoval contó que tiene una nena de 11 años que está en sexto grado y otra de 6, que cursa el primer grado de primaria. Ella pauta la hora con sus señoritas para que les manden la tarea y sale, a pie o a caballo, a buscar la tarea en zona de WiFI. «Para mí no es lejos, serán unos 15 o 20 minutos de casa. A veces voy a caballo y otras caminando«, contó en la radio.

Con lluvia, viento, frío o nieve es igual. Ella sale a buscar señal en «la lomita«, como dijo, para descargar en el teléfono la tarea de sus hijas o la suya, para seguir con sus estudios universitarios de segundo año en Universidad Nacional del Comahue.

La mujer contó que ella es ama de casa y su marido peón rural y que estudia geografía, pero que le hubiese gustado ser policía. «Para mí esto es algo común, pero me dicen que hay mucha juventud que se les complica para estudiar», aseguró.

«Los que vivimos en el campo sabemos más o menos los puntos en los que nos tenemos que ubicar para tener señal», contó sobre cómo hizo para identificar la lomita como lugar de wifi. Luego dijo que a la mañana es más fluida la señal y a la tarde «se corta todo el tiempo».

En el puesto donde vive no hay más gente que ella, su marido y sus dos hijas. «No llega nadie», bromeó.