Afinidad de los signos en el amor: las parejas según la astrología

Afinidad de los signos en el amor: las parejas según la astrología

Si investigamos en astrología descubrimos que somos mucho más que nuestro signo zodiacal. La carta natal revela un mapa de complejidades y contradicciones, en verdad no somos de «un solo signo», sino la suma de un montón de variables zodiacales.

Mínimamente, nuestra psiquis está configurada por el signo de la luna, del sol y del ascendente. El signo lunar -cambia cada dos días y medio- sugiere nuestra crianza y nuestras necesidades emocionales mas primarias. El signo solar -el que todos conocemos, que cambia cada mes- es nuestra personalidad. Por último, el signo del ascendente -cambia cada dos horas- muestra nuestro aprendizaje por destino.

Las variables del amor en una carta natal

De cara al Día de San Valentín, si queremos comprender un poco más qué clase de pareja está simbolizada en nuestra carta natal, vamos a tener que mirar también los signos y las casas donde se encuentran Venus, Marte y la Casa VII.

La astrología, lejos de simplificarnos en doce signos, sugiere una profunda complejidad que nos habita y un misterioso destino que nos lleva a emparejarnos con determinadas personas. No se puede generalizar ni definir un signo ideal para cada uno. Somos individuos complejos, contradictorios y creativos; una persona nunca puede definirse de una sola manera a través de su signo solar y menos aun el tipo de relación amorosa que lo complementa.

Para la astrología, la pareja es un espejo que refleja una melodía que nos completa. Somos campos energéticos en vital magnetismo y atracción. Aquel a quien amamos o a quien hemos amado trae a nuestra vida las notas musicales que necesitamos para comprender con mayor profundidad nuestra propia sinfonía cósmica. Atraemos y somos atraídos por aquellos con quienes aprendemos nuestros ritmos astrales.

Cada relación podrá sonar más o menos afinada, pero si sucedió el encuentro es porque estamos bailando algún complejo y misteriosos propósito cósmico.
Para la astrología, la pareja es un espejo que refleja una melodía que nos completa. Foto: ilustración Shutterstock.

Cómo suenan los signos zodiacales

Si asociamos los doce signos con las doce notas del pentagrama -con sostenidos y bemoles-, los doce signos se repetirán a lo largo de todo el espectro auditivo o a lo largo de todo el espectro humano. Somos doce sonidos diferentes que se repiten y se combinan para ejecutar nuestras melodías de vida en diferentes alturas y cadencias. Todo el ciclo de notas musicales vuelve a empezar en una nueva octava. No existen “mejores o peores” notas, todas son parte de una lógica musical. Todos somos una compleja, tensa y creativa combinación de tonos y vibraciones.

Parejas afines o de trígono

Los signos que comparten el mismo elemento -fuego, tierra, aire o agua- suenan más afinados entre sí por vibrar en escalas similares. Compartir el elemento brinda natural afinidad entre las personas y suelen generar relaciones fluidas, donde los proyectos parecen mas fáciles de ejecutar. A estas relaciones de fluidez en astrología las llamamos “trígono”.
Aries, Leo y Sagitario

Las parejas donde ambos son de fuego suelen haber sentido rápida atracción, afinidad y fluidez. El otro se siente accesible, similar y cercano. Facilita el vínculo la sinceridad, pues explicitan y comunican con luminosa claridad sus deseos. Su compartida franqueza para expresarse les da seguridad al percibirse genuinos y confiables. Habrá que prestar atención a que esta sinceridad no se convierta en un agresivo sincericidio. Sus centelleantes personalidades pasionales y activas también pueden ofenderse con frecuencia y enroscarse en innecesarias discusiones pretendiendo imponer la propia mirada.

Tal como el fuego, sus personalidades son llamativas y dramáticas y sus amores expresivos y pasionales. Por eso es muy difícil que se aburran. La honestidad, la garra y el coraje compartidos son motores fundamentales en la pareja. Los conflictos aparecen si alguno pretende controlar o priorizar sus proyectos por encima de los del otro. Deberán aprender a darse espacio para no “incendiar” el territorio de cada uno y controlar agresivos reclamos o desmedidos dramatismos.

Tauro, Virgo y Capricornio

Las parejas donde ambos son de Tierra suelen haberse tomado tiempo para observarse y elegirse. Cuando finalmente se sintieron cómodos avanzaron para entablar una relación naturalmente comprometida. Comparten tiempos similares y gusto por andar en la vida con realismo y sensatez. Ponen siempre énfasis en la mutua necesidad de estabilidad y compromiso. Se saben leales y confiables, sostienen sus promesas y compromisos y encaran proyectos realistas en tiempo y forma. Ambos valoran la planificación y el orden. A veces, tanto anhelo de seguridad pueden forzarlos a encajar o sea a “en-cajar”, y se someten a un molde con poco permiso para cambiar de planes o de ideas.

Priorizan la estabilidad laboral y la seguridad económica, y esto puede perjudicar disponer de tiempo para despreocuparse y disfrutar de la pareja. La previsibilidad que tanto los tranquiliza tambien puede someterlos a monótonas rutinas y exceso de aburrimiento. Sugiere amores calmos y seguros donde estar atentos a saber cuando darse buena calidad de tiempo y espacios de placer. Para la Tierra resulta fundamental el contacto pausado y la tranquilidad para los encuentros por ser un elemento básicamente receptivo y sensorial.

Géminis, Libra y Acuario

Las parejas donde ambos son de aire comparten un estilo liviano, espontáneo, abierto y locuaz. Inquietos y ocurrentes, les divierte y estimula coincidir en ideologías y filosofías de vida; sociabilizar y frecuentar ámbitos intelectuales donde relacionarse e interactuar con grupos y amigos muy disimiles entre sí. Se sienten cómodos en una “pareja estilo amiguera”. Sugiere amores lúdicos y lúcidos, amenos, con talento y objetividad para ponerse en el lugar del otro, para comprenderse y encontrar las palabras justas en el momento adecuado.

El aire es el elemento más rápido y liviano del zodíaco, por eso tendrán que estar atentos a no ser demasiado distantes o desconectados, o a vivir siempre acelerados padeciendo inestabilidades y vértigos innecesarios. Pueden sentir que a la pareja le cuesta definir un rumbo certero, pautar rutinas y estabilizarse. Observen su dificultad para la quietud. Aprendan a darse tiempo  sin prisa e instalarse a sentir con mayor profundidad lo que cada uno de verdad necesitan de la relación.

Cáncer, Escorpio y Piscis

Las parejas donde ambos son de agua sienten una inexplicable y misteriosa atracción. Comparten fácilmente espacios de intimidad y saben darse tiempos de tranquilidad donde intuirse sin necesidad de palabras. Se contienen y acompañan con una especial ternura y profunda amorosidad. Su estilo cálido y protector sugiere parejas fuertemente comprometidas, donde es fácil pactar acuerdos y proyectar juntos. Saben acompañarse de maneras llamativamente sanadoras y permanecer juntos sin conflictos en los momentos más complicados.

Deberán estar atentos a su tendencia al encierro o a generar una relación demasiado dependiente y simbiótica. El exceso de sentimiento puede dificultar la correcta expresión. Suele costarles poner palabras a lo que en verdad necesitan. Muchas veces demoran en exceso su accionar o no comunican a tiempo lo que sienten, y cuando finalmente logran decir lo que les sucede puede ser demasiado tarde o sonar desmedidamente demandantes. La intuición y empatía que los caracteriza puede confundirse con falsas ideas sobre el otro, creyendo que debe entenderlo sin necesidad de informar las propias necesidades. Suele haber dificultad para poner límites claros y correctos a los reclamos propios y ajenos.

Parejas complementarias o llevaderas (oposición o sextil)
 

– Fuego con aire (Aries, Leo y Sagitario / Géminis, Libra y Acuario)

El “aire aviva al fuego”, estos signos comparten un estilo explícito y accionador. El fuego es más deseante y auto centrado, y el aire más objetivo y sociable, pero saben complementarse y entenderse de manera fluida. Se divierten y se motivan mutuamente. El aire puede padecer los excesos dramáticos del fuego pero tambien puede aprender a ser más expresivo y cálido, mientras que el fuego puede sentir demasiado frío, distante y desconcertante a la pareja de aire, pero tambien puede aprender a tomarse la vida con mas calma y a ser menos dramático.

– Tierra con agua (Tauro, Virgo y Capricornio / Cáncer, Escorpio y Piscis)

“El agua nutre a la tierra” y juntos pueden fertilizar al mundo. Son relaciones de afinidad por compartir la necesidad de permanencia y de seguridad afectiva. La tierra es más objetiva y pragmática y el agua más sensible y familiar. Juntos se sienten cómodos y seguros. El agua puede sentir a veces demasiado dura y sentenciante la objetividad de la tierra, pero a su lado aprende a ser más realista y eficiente. La tierra percibe demasiado demandante, infantil e irracionales los caprichos emocionales del agua, pero a su lado aprende la ternura y la vulnerabilidad.

– Fuego con agua (Aries, Leo y Sagitario / Cáncer, Escorpio y Piscis)

El fuego y el agua comparten la subjetividad. El fuego, deseante y vital, necesita expresar, sacar a la luz sus deseos. El agua, sensible y amorosa, tiende a preservar su intimidad y sus sentimientos. Si bien el fuego puede padecer el temerosos ostracismo del agua, también puede ayudar a sus parejas a volverse más seguras y demostrativas de sus sentimientos. Por su parte, el agua padece la exagerada centralidad y teme los iracundos exabruptos del fuego, pero también puede ayudar a su pareja de fuego a volverse mas calma y compasiva.

– Tierra con aire (Tauro, Virgo y Capricornio / Géminis, Libra y Acuario)

La tierra y el aire comparten la objetividad. La tierra eficiente y sostenedora padece la liviandad del aire y la vive demasiado volátil e irresponsable, pero la Tierra también puede aprender a aceptar los cambios y a abrirse a las diferentes opiniones gracias a estar en pareja con alguien de aire. El aire, por su parte, tiende a sentir a la tierra demasiado pesada y rutinaria, pero a su lado aprende a quedarse, a concentrar energía y a planificar para perder el miedo a comprometerse y permanecer.

– Parejas de antagonismo o tensión creativa, fuego con tierra (Aries, Leo y Sagitario / Tauro, Virgo y Capricornio)

Estos signos no tienen nada en común, por lo que estar en pareja simboliza un máximo desafío de amor y aceptación del diferente. El fuego percibe a la tierra demasiado quieta, sentenciante y prudente, pero gracias al amor el fuego puede volverse mucho mas realista y pragmático. Por su parte, la tierra siente demasiado dramático, acelerado y egoico al fuego, pero a su lado puede volverse más vital, expresivo y arriesgado.

– Parejas de antagonismo o tensión creativa, aire con agua (Géminis, Libra y Acuario / Cáncer, Escorpio y Piscis)

Estos signos tampoco tienen nada en común, por lo que estar en pareja también simboliza un máximo desafío de amor y aceptación del diferente. El aire, puede sentirse asfixiado por las excesivas demandas de afecto y permanencia del Agua pero a su lado aprenderá a ser mas cariñoso y compasivo. El Agua por su parte, padece el sarcasmo, el escepticismo y la frialdad del Aire pero a su lado puede volverse mas realista, sociable y comunicativo. /Clarín

Por la astróloga, profesora de tarot y astrología Beatriz Leveratto. En Instagram, @bealeveratto.