El lado B del Viagra: los efectos adversos más insólitos registrados hasta el momento

Los hombres que toman Viagra asiduamente para lograr erecciones más duraderas tienen el doble de probabilidades de sufrir problemas de visión que pueden llegar incluso a la ceguera. Así lo indica un reciente informe del que se hizo eco The Sun y a partir del cual se lanzó a recabar otros casos llamativos de efectos adversos provocados por la pastillita azul.

Según recuerda The Sun muchos usuarios de Viagra informaron en el pasado haber padecido problemas de audición. Entre ellos el magnate dueño de Playboy, Hugh Hefner, quien decía que “prefería tener sexo antes que audición”.

Pero también hay reportes de otros efectos adversos como erecciones prolongadas y dolorosas, torceduras en el pene y problemas de visión.

Aquí van algunos casos de ejemplos de estos efectos no deseados.

En 2013 Gentil Ramírez Polanía, un colombiano de 60 años impresionar a su nueva pareja con una perfomance sexual digna de una película porno y tomó un cantidad excesiva de Viagra.

Sin embargo lo único que logró fue una dolorosa erección que duró varios días. Los médicos que lo atendieron encontraron el pene de Polanía inflamado, fracturado y con signos de gangrena. Para evitar que la muerte del tejido se extendiera los médicos debieron amputarle el pene.

En 2019 y con tan solo 26 años Nat Thind tomó Viagra y sufrió una erección que se prolongó a lo largo de todo un mes. Fue intervenido quirúrgicamente aunque sin éxito y sin que los médicos lograran hacer ceder la erección. Finalmente unos días después de la malograda operación el efecto de la droga desapareció. Sin embargo desde entonces no ha sido capaz de volver a lograr una erección.

Otros tuvieron un poco más de suerte y sus erecciones apenas se prolongaron por algunas horas en lugar de días y semanas.

Mike Dowdall tomó una píldora de Viagra para lo que sería una maratónica sesión de sexo junto a su esposa Amanda. Sin embargo, horas más tarde, el pene de este padre de tres hijos seguía “erecto como una carpa. Estaba agonizando y mi pene palpitaba”, aseguró Mike.

“Después de dos duchas, una caliente y otra fría, seguía erguido. Empecé a sentir pánico y el estrés lo empeoró. Amanda me consiguió una bolsa de hielo, que me ayudó durante un tiempo” explicó y advirtió que “una erección de esta intensidad que no desaparece es como si alguien te clavara un cristal en el ojo una y otra vez”.

Su dolorosa y prolongada erección desapareció recién a las 9 de la mañana del día siguiente. El dolor que le dejó la experiencia le duró sin embargo 24 horas más.

Jake Land, en tanto, tenía sólo 21 años cuando decidió probar Viagra que consiguió por Internet mientras estaba de vacaciones en Manchester. “Al cabo de una hora de tomar la píldora, mi visión empezó a ponerse verde. Era como si alguien hubiera puesto un filtro en todo” aseguró y contó que “todo se veía borroso también y, a pesar de que la droga hacía efecto, sentía como si alguien me hubiera dado una patada muy fuerte en la ingle”.

Después de mantener tres relaciones sexuales con una mujer que había conocido esa noche pasó todo el día siguiente con síntomas de gripe.

“Tiré el resto de las pastillas y no volvería a tomarlas a menos que fuera por prescripción de un médico”, asegura ahora.

John Browne también lo pasó mal con Viagra que compró por Internet.

Este chef de Herefordshire sufrió un dolor de cabeza “cegador”, además de sentir calor cuando tomó la píldora antes de una cita. “Mi corazón latía con fuerza, el dolor de cabeza era el peor que he tenido nunca y me sentía fatal. Tuve que faltar tres días seguido al trabajo”, contó

Otro hombre la pasó peor. La erección de este desafortunado padre no desapareció después de mantener relaciones sexuales, y el desastre llegó a la mañana siguiente, cuando su hijo se abalanzó sobre él para abrazarlo. Según el informe del caso en el British Medical Journal, el hombre de 36 años desarrolló un “dolor intenso y repentino” y debió ser trasladado al hospital.

Tenía el pene fracturado, algo que puede suceder cuando el pene erecto recibe un muy fuerte golpe. El hombre debió ser operado, se le evacuó un coágulo de sangre y se reparó el desgarro del pene. La operación fue un éxito y el paciente pudo volver a tener erecciones con normalidad.