Día del Panadero: por qué se celebra hoy 4 de agosto

Este 4 de agosto se conmemora el Día del Panadero hace ya 65 años en nuestro país. Acá te contamos el motivo de la fecha.

Día del Panadero: por qué se celebra hoy 4 de agosto

El Día Nacional del Panadero se celebra cada año el día 4 del mes de agosto hace 65 años cuando en 1957 el Congreso estableció esa fecha con el fin de homenajear al primer sindicato de ese rubro que tuvo la Argentina, la Sociedad Cosmopolita de Resistencia y Colocación de Obreros Panaderos, creada el 18 de julio de 1887 en Buenos Aires.

El Día del Panadero celebra sus bodas de platino luego de que una de las primeras organizaciones sindicales de la Argentina llevó adelante masivas movilizaciones en reclamo de los derechos laborales de los panaderos. En ese entonces, estos tenían arduas jornadas de trabajo y un salario insuficiente.

Los salarios eran muy bajos y las jornadas eran de más de 10 horas, además al aumentar la demanda de panaderos, muchos de esos nuevos puestos de trabajo fueron ocupados por inmigrantes, que traían consigo viejas recetas del Viejo Continente.

Al año de la fundación de la Sociedad Cosmopolita de Obreros Panaderos, se hizo en enero la primera huelga del gremio, que exigía mayores remuneraciones económicas, sin embargo fueron salvajemente reprimidas por las fuerzas policiales. Debido a esto último, los panaderos bautizaron a las masas de repostería y a las facturas horneadas con nombres de manera sarcástica como burla directa a la Policía, el Ejército y la Iglesia.

Por ejemplo, así nacieron los vigilantes, en referencia a los agentes policiales; los cañoncitos y las bombas, como burla a las armas de los militares; y las bolas de fraile, los suspiros de monja y los sacramentos, para ridiculizar a las autoridades religiosas.

Día del Panadero: por qué se celebra hoy 4 de agosto

El nombre del pan es de origen griego y significa “todo” ya que durante mucho tiempo, fue el sustento de las sociedades. Los egipcios detectaron cómo se producía la levadura para lograr darle un mejor sabor y resultó ser que había que tan solo dejar que la masa fermentara.