“Tenía hambre…”: robó comida de un bar de Italia, regresó para devolver el dinero y será recompensado

El pastelero de la cafetería Alibabar, en Pistoia (Italia), ya tenía todo listo para arrancar la jornada. Todavía no había salido el sol y él ya había horneado las brioches. En total eran tres bandejas, las primeras dos las ubicó dentro de una canasta de plástico cerrada, en una mesa frente a la puerta de entrada. La tercera no entraba así que la colocó encima.

El hombre no sabía que, a escondidas, había alguien atento a cada uno de sus movimientos
. Una vez que el aroma a café perfumó por completo el local, se dispuso a abrir las puertas y siguió con los preparativos previos a la llegada de los primeros clientes.

Sin embargo, cuando volvió a la mesa, notó que aquella bandeja de las masas que había dejado encima de la canasta plástica había desaparecido. “Nos enojamos un poco por el robo”, contó Maurizio Milani, dueño del bar que abrió en septiembre del 2020, en plena crisis por la pandemia de coronavirus.

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El hombre robó una bandeja entera con brioches y al día siguiente devolvió el dinero. Foto: Facebook.

Fue una incomodidad que les complicó la mañana, pero al día siguiente todos se sorprendieron al ver que dentro de la caja plástica se había colado una notita. Un papel que alguien había guardado allí, sin que nadie lo notara.

“Hola, perdón, la otra mañana tenía hambre y no tenía dinero”
,decía la hoja que venía acompañada de un billete de 10 euros. Era el saldo por cada una de las masas robadas. Milani compartió la imagen en las redes sociales del bar y rápidamente el posteo se viralizó.

“La otra mañana nuestro pastelero había dejado fuera de la canasta cerrada donde suele poner las masas, una bandeja de brioches. Cuando volvimos, no estaba. ¿Alguien lo había robado? Encontramos esta nota la mañana siguiente. Esta es la situación que vive Italia hoy… Gente obligada a “robar” por hambre, y volver con dignidad a pagar la deuda. Tristeza infinita“.

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“Hola, perdón, la otra mañana tenía hambre y no tenía dinero”, decía la nota. Foto: Facebook.

“Vuelve, queremos ayudarte”
El conmovedor gesto del ladrón arrepentido recorrió todo el país y desde el bar decidieron darle una segunda oportunidad al hombre: “El mensaje es anónimo, pero desde el bar hacemos un llamamiento: para ti hemos preparado una oferta de trabajo como ayudante de pastelero, ven a visitarnos al bar“.

“Nos gustaría ayudar a esta persona”, dijo Marco Bartoletti, el otro gerente de Alibabar al diario Repubblica, aunque destacó que tienen un problema: “Todavía no sabemos quién es ”. Para tratar de ubicarlo colgaron un cartel que dice “te esperamos” en la puerta del bar y pidieron ayuda en las redes para dar con su paradero, aunque no hubo suerte aún.

“Apreciamos su gesto. Nos gustaría ayudarlo de alguna manera. ¡Lo estamos esperando!”, destacó Milani. “No sabemos quién podría ser, hay tanta gente que pasa por acá y muchos necesitan de algo. Por lo general, se acercan y nos piden ayuda: siempre decimos que pasen al final del día. día, regalamos lo que sobra”.

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Si supiéramos quién es le devolveríamos el dinero. Foto: Facebook.

A su vez, señaló que tratan de que nada de lo que preparan termine en la basura: “También estamos activos en ’Too good to go’, un circuito en el que el stock se vende a precios reducidos, precisamente para que no se desperdicie. En cualquier caso, lo importante es entender que no hay nada de qué avergonzarse, cuando estás en problemas “.

Al referirse al gesto del ladrón que pagó su deuda, explicó: “Fue una sorpresa. El papel estaba doblado dentro de la canasta. Fue mi compañero quien lo encontró cuando abrió la caja de plástico donde el pastelero pone bandejas de croissants para la barra por la mañana”.

“Dentro de la carta había 10 euros, el costo de las diez masas que se había llevado. Si supiéramos quién es le devolveríamos el dinero, robó de hambre y yo también habría hecho lo mismo”
, explicó Milani.

El revuelo que provocó la historia fue tal que Filippo Fondatori, administrador de la cadena Caffè Valiani Bellagio y De Gustifood de Sant’Agostino y Agliana, decidió sumarse a la movida para encontrar al misterioso ladrón arrepentido.

“Son cosas que pasan, pero ¿cómo puedes permanecer indiferente? Cualquiera que trabaje en una panadería sabe que es cuestión de madrugar, de no tener horarios. Es un trabajo difícil, que muchos descartan y por eso tenemos dificultades para encontrar personal calificado. Pero, más allá de la formación, lo que se necesita es buena voluntad y me gustaría dar una oportunidad a quienes más la necesitan”.

Fondatori contó a La Nazione que se unió a la campaña para darle trabajo al ladrón: “Para ello, me puse en contacto con los dueños de ’Alibabar’, para localizar a esa persona”.

Para Milani es importante mostrar que más allá de la queja se puede pasar a la acción para tratar de cambiar las cosas: “La gente quiere oír buenas noticias y, sobre todo, saber que el mundo está lleno de gente honesta dispuesta a ayudarse cuando sea necesario”. /Clarín