Científicos descubren que las muelas del juicio nacen cuando somos adultos

Las muelas del juicio se pueden convertir en una verdadera molestia.

Científicos descubren que las muelas del juicio nacen cuando somos adultosLas muelas del juicio se pueden convertir en una verdadera molestia.

A quien no le paso o quien no conoce a alguien que no pudo parar de quejarse por la presencia de las muelas del juicio. Todos sabemos de qué estamos hablando y recientemente la ciencia trajo nuevos datos sobre esta molestia.

Generalmente las muelas del juicio aparecen durante la adolescencia y es en la adultez donde suelen presentar más problemas. Investigadores de la Universidad de Arizona, en  EE UU, explican que sucede con ellas.

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“Uno de los misterios del desarrollo biológico humano es cómo se produjo la sincronía precisa entre la emergencia de los molares y la historia de vida y cómo se regula”, dice la antropóloga y autora principal del estudio, explican.

Analizando diferentes cráneos detectaron que la sincronización de nuestros molares adultos tiene que ver con el  equilibrio de la biomecánica en nuestros cráneos en crecimiento.

Otro factor que influye en la aparición de las muelas del juicio es el espacio. La mandíbula no permite que ellas aparezcan y es por eso que cuando crecemos se hacen presentes lentamente.

Científicos descubren que las muelas del juicio nacen cuando somos adultosLas muelas del juicio se pueden convertir en una verdadera molestia.

“Resulta que nuestras mandíbulas crecen muy lentamente, probablemente debido a nuestras historias de vida lentas en general y, en combinación con nuestras caras cortas, se retrasa cuando un espacio mecánicamente seguro”, agregan los especialistas.

“Si se quiere, está disponible, lo que resulta en nuestras edades muy avanzadas en el momento de la emergencia de los molares”, explican sobre el accionar de las muelas del juicio.

Lamentablemente para los humanos no poseemos las mandíbulas largas de otras especies y es por eso que tenemos esperar a que nuestro cráneo crezca lo suficiente para que las fuerzas aplicadas a cada juego de molares adultos no dañen nuestra mandíbula en crecimiento.

“Este estudio proporciona una nueva y poderosa lente a través de la cual se pueden ver los vínculos conocidos desde hace mucho tiempo entre el desarrollo dental, el crecimiento del cráneo y los perfiles de maduración”, finalizaron.