Un sintecho confiesa un asesinato de 1983 para salir de las calles y es condenado a cadena perpetua

Tres días después de entregarse, el hombre intentó retractarse de su confesión, pero una prueba de ADN tomada del lugar del crimen demostró su culpabilidad.

El británico Anthony Kemp tenía 21 años cuando en una noche de diciembre de 1983 en Londres mató a Christopher Ainscough golpeándolo con un cenicero de mármol de 2,4 kilos de peso.

Kemp, actualmente un sintecho de 59 años, confesó el asesinato el pasado mes de julio diciendo a la Policía: “Prefiero pasar los últimos años de mi vida en la cárcel que dormir en la calle”, reporta Kilburn Times.

El cuerpo de la víctima fue descubierto con varias heridas graves, incluida una fractura de cráneo, en su apartamento en el barrio londinense de Kilburn después de que no se presentara a su trabajo como jefe de camareros en un restaurante de la City. 

La investigación policial original se había cerrado en 1985 sin encontrar al culpable, pero la confesión de Kemp hizo reabrir el caso. Según trascendió durante el juicio, Ainscough, que tenía 50 años, era gay y solía invitar a personas que acababa de conocer a su apartamento. 

“No voy a vivir en las jo…das calles, eso es un hecho. Prefiero que el Gobierno me cuide”, dijo al entregarse Kemp, quien cuenta con varios antecedentes penales.

Sin embargo, tres días después de su confesión, intentó retirarla, pero la Policía comparó su ADN con el que quedó en una colilla de cigarrillo encontrada en la sala de estar de Ainscough y ambas muestras coincidían.

Tras ser encontrado culpable, Anthony Kemp fue condenado a cadena perpetua, con la obligación de cumplir 15 años y medio en la cárcel antes de poder ser considerado para beneficiarse de una libertad condicional.

Fuente. RT