Acordó ser madre sustituta para su amiga de Facebook: se arrepintió y ahora disputan la custodia

Dos mujeres están encerradas en una batalla legal en el sistema judicial de Massachusetts mientras luchan por la tutela de un niño, identificado como Keanu, después de hacer un acuerdo de subrogación a través de Facebook.

Desde hace tres años, el caso conocido como “la tutela de Keanu” tiene desconcertada a la Justicia del estado de Massachusetts, donde existen pocas leyes que regulen la subrogación de vientre. Esta odisea legal comenzó cuando una mujer, a la que se hace referencia únicamente como la “futura madre” en los documentos judiciales, se lanzó en busca de una madre sustituta en Facebook:

“¡¿Quién quiere dejar un bebé para mi prometida y yo?”, publicó la mujer en Facebook a principios de 2017. Ante el inusual pedido, una usuario que dijo ser amiga de la infancia de dicha prometida respondió: “Oye, si tú y tu prometida se tomaran en serio lo del bebé… entonces lo haría”.

La mujer, referida en el caso como la madre biológica, estaba en pareja y tenía dos hijos. Conociendo lo costoso que puede ser el proceso de adopción para las parejas del mismo sexo, se ofreció a concebir el bebé con su entonces novio y entregarlo al nacer. También se ofrecería voluntariamente para cubrir los gastos médicos ella misma, esperando que el seguro cubriera el costo.

“Tengo algunas personas que dicen que no pueden hacerlo o que sería despiadado simplemente renunciar a un bebé, pero no lo es, porque estoy ayudando”, escribió la mujer en la red social. “Sé que ustedes serían madres increíbles”, agregó hacia la pareja. Sin siquiera conocerse en persona o consultar con un abogado, los padres sustitutos se pusieron manos a la obra y en diciembre del 2017 nació Keanu.


En los Estados Unidos, casi la mitad de los estados todavía no legislaron sobre la subrogación de vientre.

La entrega fue inmediata, con la madre biológica entregando al bebé en el hospital. Las parejas habían acordado previamente que la madre biológica estaría fuera de escena durante la infancia de Keanu, después de lo cual la futura madre le revelaría sus orígenes. “Honestamente, voy a tener un bebé para las dos, así que eso dependerá en un 100% de ustedes”, escribió la madre biológica en  Facebook Messanger. “Tengo un niño y una niña, así que ya estoy satisfecha”, agregó.

Como la ley de Massachusetts exige un período de seis meses de tutela antes de poder solicitar la adopción de un niño, las madres intencionadas se llevaron a Keanu y se dispusieron a esperar para hacer oficial su adopción. Habiendo aceptado el arreglo, la madre biológica no estuvo presente durante los primeros meses, señaló Heather-Jill Williams, abogada de la futura madre, en los argumentos orales del juicio por la custodia.

Un cambio de corazón

El intercambio realizado entre las parejas pareció confundir a los médicos del hospital, quienes anotaron al pequeño Keanu en la póliza de seguro de salud de la madre biológica, lo que provocó que su propio hijo mayor fuera eliminado del plan. Esta confusión desencadenó un cambio de parecer en el corazón de la madre biológica, que comenzaría a luchar por la custodia del niño.

Como evidencian los mensajes de Facebook entre las mujeres, la madre biológica demandó a la otra mujer que adoptara de inmediato al niño o “lo devolviera”, a pesar de que todavía faltaban casi dos meses para la fecha en que podía solicitar la custodia legal total. Fue entonces cuando la madre biológica presentó una petición para poner fin a la tutela. Un mes después, el padre biológico hizo lo mismo, aunque la pareja parece haber terminado su relación.


Faltando semanas para la adopción del bebé, la madre biológica demandó recuperar la custodia del niño.

En su denuncia la madre biológica argumentó que la madre intencionada no estaba capacitada para criar a un niño debido a la depresión y el estrés que esta comenzó a sufrir luego de terminar con su prometida. Mientras las peticiones de los padres biológicos se dilataron en la Justicia, el plazo de tutela se cumplió y la futura madre pidió la adopción, que se le otorgó en julio del 2018.

“Pertenece a su familia real”, escribió en ese entonces la madre biológica en su Facebook, “no en una casa donde lo usan para jugar a la mamá”. El tiempo pasó y la relación entre las mujeres se volvió violenta: un mes después de la adopción, la futura madre descubrió que habían tirado un ladrillo a través de la ventana de su casa, con una nota que decía: “Él es mío”. La Justicia determinó que fue el padre biológico quien lanzó la amenaza.

El juicio por la custodia de Keanu

Lo que siguió fue una amarga batalla por la custodia de Keanu. Los procedimientos legales ya llevan 3 años. El desarrollo más reciente se produjo este 22 de julio, cuando un tribunal de apelaciones estatal falló a favor de la madre adoptiva después de que un juez de primera instancia determinara que los padres biológicos no son aptos para cuidar al niño. El fallo, aclaró el juez, no fue del todo satisfactorio:

“Me preocupa el hecho de que las partes hayan puesto al niño en este peligro”, dijo durante los argumentos orales. “Pero ambos grupos de padres potenciales aquí están lejos de ser ideales. No tengo palabras para el caso. Pero, tiene que resolverse por el bien del niño de una manera que sea apropiada”.

Hoy, con casi 3 años, Keanu permanece con su madre adoptiva, ya que el juez del tribunal de familia dictaminó que el niño debe quedarse con la única madre que ha conocido. La madre biológica apeló esa decisión ante la Corte Judicial Suprema de Massachusetts, que está considerando si observar o no el caso. /Crónica