En Tucumán alarma la cantidad de consultas por disfunción sexual eréctil en pacientes de entre 20 y 24 años

Aumentaron las consultas por disfunción sexual eréctil en pacientes jóvenes. El médico Esteban Ale, del staff del servicio de Urología del hospital Avellaneda, dijo que llama la atención la cantidad de personas de entre 20 y 40 años que acuden al efector por esta problemática, siendo la consulta más común de pacientes mayores de 60.

El especialista explicó que antes se hablaba de impotencia sexual, término que se dejó de utilizar ya que se calificaba al paciente de impotente, por lo que se comenzó a hablar de disfunción sexual: “Esta es la incapacidad de tener o mantener una erección durante el tiempo que dura la relación sexual satisfactoria”.

Y continuó: “La actividad sexual es una acción compleja que involucra emociones, al cerebro y a los órganos genitales. En pacientes jóvenes es muy probable que el problema no radique en sus genitales, sino más bien en cuestiones psicológicas”.

Cuando un paciente de edad avanzada consulta por esta problemática, Ale reveló que se realiza un chequeo del estado general de salud para ver cómo está la persona y poder generar un diagnóstico. “Ahora, cuando llega un chico joven, generalmente son saludables, por lo que se les realiza un interrogatorio profundo y, si es necesario análisis para llegar a la determinación”.

Respecto a esto último, el urólogo aseveró: “Generalmente nos encontramos aquí con problemas psicógenos, que muchas veces pueden darse por la situación que estamos viviendo respecto a la pandemia, el aislamiento, es decir cuestiones que afectaron puramente lo emocional”.

A causa de esto, es común que los pacientes se automediquen y acudan a la farmacia a solicitar fármacos para solucionar este tema. “Es importante saber que son drogas que producen ácido nítrico que van a producir la erección, pero el orgasmo o la relación sexual será menos satisfactoria que sin usar ese fármaco”, indicó el especialista.

Por último, Ale expresó: “Los profesionales siempre apelamos a la responsabilidad de los farmacéuticos ante el pedido de este tipo de medicamentos, y a los pacientes les solicitamos que se apersonen a los servicios de urología, de manera que un profesional idóneo en el tema pueda realizar un diagnóstico y ofrecer un tratamiento específico para cada caso”.

“Cualquier medicación que un paciente obtenga sin ser recetada por un profesional, puede tener efectos adversos que puedan preocupar a la persona y empeorar la situación”, cerró.