Operación inédita permitió curarla de cáncer de páncreas

Nayla Montero tiene 10 años y tras dos cirugías por un cáncer de páncreas, volvió a la escuela y a jugar al fútbol, una de sus grandes pasiones. 

La pequeña fue operada en el Hospital de Niños Humberto Notti con una técnica inédita en casos pediátricos por un tumor maligno en la cabeza del páncreas. 

“Su patología es poco común en chicos, en Mendoza es el segundo caso en 30 años que está documentado”, dijo Humberto Scherl, jefe de cirugía pediátrica del hospital, a Clarín.

Todo comenzó el  31 de mayo 2020, cuando tenía 9 años. “Era un domingo a la noche y le dolía la panza, pensé que era porque había comido de más”, relató su mamá. 

Sin embargo, el dolor intenso no se pasaba. Nayla caminaba doblada del dolor y decidieron llevarla al hospital, donde uno de los residentes pudo palpar un tumor en la zona del páncreas. 

El resultado de la biopsia fue que el tumor era maligno.

“Teníamos que sacar toda la vía biliar, duodeno, cabeza de páncreas, y un 33% del estómago para resecar el tumor de la cabeza del páncreas”, detalló Scherl.

La primera operación fue el 27 de julio de 2020 y resultó exitosa, aunque de lenta recuperación. Nayla estuvo nueve horas en sala de cirugía y 16 días en terapia intensiva. Había bajado 5 kilos y recién pudo levantarse a los 25 días.

La niña regresó a su casa y  pudo volver a entrenar en el club de fútbol Belgrano. Sin embargo, en abril del 2021, apareció una pancreatitis.

“Empezó con dolores abdominales y un estudio detectó que tenía una estrechez del conducto principal del páncreas en la unión con el intestino (estenosis del conducto de Wirsung), por lo que acumulaba líquido y no permitía drenar el jugo pancreático al intestino”, explicó Scherl.

“Para solucionar el cuadro que le producía la pancreatitis, había que desarmar todo lo que se había hecho. Nos juntamos entre varios servicios médicos, y tras una consulta con médicos de los hospitales Garrahan, Italiano, Clínicas, Las Condes de Chile y un especialista de Brasil decidimos colocar un stent pancreático, una técnica innovadora en el país (denominada Laparo-endoscópica), para no tener que abrir nuevamente”, explica el jefe de cirugía del hospital de Mendoza.

La nueva operación consistió de una técnica combinada endoscópica y laparoscopia, que permitió erradicar lo que producía la pancreatitis. 

Los médicos visualizaron un sector del intestino, colocaron el endoscopio y llegaron hasta donde estaba la obstrucción para colocar un stent. 

Fue necesaria la participación del médico de adultos, Jorge Bufaliza, experto en Cirugía Percutánea, quien marcó otro hito: realizó la primera duodeno-pancreatectomía en un paciente de edad pediátrica en Mendoza.

La operación fue un éxito: “En 24 horas empezó a comer, y 48 horas más tarde, se fue de alta”, dice Scherl. Tampoco tuvo que someterse a quimioterapia. 

Un mes después de la operación, la niña vive con su familia y sus enzimas pancreáticas están en niveles normales y un estado clínico excepcional.

“El diagnóstico fue devastador, tenía miedo. Gracias a Dios y a los médicos, mi hija salvó su vida”, dice Daiana.

El jefe de cirugía del Notti comentó que este es un caso poco documentado porque casi no hay experiencia en el mundo: “Son muy pocos los chicos que presentan esta patología, es más habitual a partir de los 18 o 20 años y más frecuente en mujeres que en varones”. 

Informe de Facundo Dimaría. Cadena3