“Es una ficción basada en el odio”: el reclamo de las iglesias evangélicas contra El Reino de Netflix

La Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (Aciera) desató una fuerte controversia al criticar ‘El reino’, una exitosa serie de Netflix que narra la historia de un pastor y su familia que están involucrados en múltiples crímenes, al considerar que promueve estereotipos sobre esta religión con base en “fascistas” discursos de odio.

“A los que antes se los atacaba diciendo que eran sectas, ahora se los trata de encasillar en ‘seguidores de Bolsonaro’, ‘reaccionarios de derecha’, agentes del mal contra los ideales que promueve el colectivo que la guionista representa”, afirmó la organización en un comunicado en el que condenó directamente a la autora de la obra, la multipremiada escritora Claudia Piñeiro.

El boletín, que fue borrado de la página web de Aciera ante el creciente escándalo que estaba generando, derivó en una escalada de agresiones contra Piñeiro en las redes sociales por parte de creyentes evangélicos, lo que contrastó con la firme defensa que recibió de periodistas, escritores, actores, directores e incluso dirigentes políticos que reprobaron cualquier intento de censura a una obra artística y de persecución a sus creadores.  

Aciera afirmó que, en la serie, Piñeiro refuerza a través de estereotipos “el encono” contra los evangélicos que ya expresó “desde su militancia feminista” cuando se debatió la legalización del aborto, un derecho que estos colectivos religiosos siguen rechazando.

“No es que la narradora lo hace por mero desconocimiento de dichas comunidades; pareciera ser que el objetivo sería buscar destruir la trayectoria y el testimonio que con mucho esfuerzo han logrado alcanzar socialmente dichas iglesias a través de tantos años”, acusó.

También consideró que crear un producto cultural, ya sea una ficción de cine o una serie, “desde la base del odio, para generar rechazo social a un colectivo religioso, es un acto que no realza la belleza de una profesión que se debería caracterizar por la transparencia y pureza intelectual y creativa y no por usar la actuación para denostar y fogonear el rechazo social a quienes piensan distinto a quien produce esa obra”.