¿Por qué los antiguos egipcios estaban obsesionados con los gatos?

Gran parte de esta devoción se debe a que los antiguos egipcios pensaban que sus dioses y gobernantes tenían cualidades felinas.

Los antiguos egipcios estaban completamente obsesionados con los gatos. Desde estatuas de grandes dimensiones hasta joyas de gran valor que han sobrevivido milenios desde que los faraones gobernaron el Nilo. De hecho, llegaron a momificar una gran cantidad de gatos e incluso crearon el primer cementerio de mascotas del mundo, un cementerio de casi 2 000 años de antigüedad que alberga mayoritariamente felinos con collares y abalorios. Pero, ¿por qué eran tan importantes los gatos en la cultura egipcia?

Importancia en la cultura egipcia

Gran parte de esta devoción se debe a que los antiguos egipcios pensaban que sus dioses y gobernantes tenían cualidades felinas. Así, consideraban que eran unos animales protectores, leales y cariñosos pero que al mismo tiempo podían ser independientes y feroces.

Estos rasgos tan particulares, a ojos de los antiguos egipcios, hacían que los felinos fueran animales dignos de atención, motivo por el que empezaron a construir estatuas felinas. Una de las esculturas más populares es la Gran Esfinge de Giza, un monumento de 73 metros de largo que tiene cara de hombre y cuerpo de león. Asimismo, la diosa Sakhmet fue representada con la cabeza de un león sobre el cuerpo de una mujer. Otra diosa, Bastet, a menudo se la representaba como un león o un gato, y los antiguos egipcios consideraban que los gatos eran sagrados para ella. 

Por otro lado, es posible que los gatos también fueran admirados por su habilidad para cazar ratones y serpientes. De hecho, según la Universidad College de Londres, los antiguos egipcios adoraban tanto a los gatos que apodaban a sus hijos con el nombre de los felinos, incluyendo el nombre femenino ‘Mitt’ que significaba ‘gato’.

Además, aunque no está claro cuando aparecieron los primeros gatos domesticados en Egipto, según la revista Live Science diversos arqueólogos han encontrado entierros de gatos que datan del 3 800 antes de Cristo.

gato egipcio

Pixabay.

No siempre fueron respetados

Pese a la devoción que sentían los antiguos egipcios, numerosas investigadores sostienen que esta obsesión no siempre fue buena para los gatos. Así, es muy probable que hubiera industrias que se dedicaban a la cría de millones de gatitos para matarlos y momificarlos, y que así las personas pudieran ser enterradas junto a ellos. Esto, sobre todo, se produjo entre el 700 antes de Cristo y el 300 después de Cristo.

Asimismo, según los investigadores, la práctica de sacrificar gatos no era rara, ya que a menudo eran criados para ese propósito. Esto se debe a que muchos mininos se ofrecían como sacrificio a los dioses, tal como sostiene Mary Ann Pouls Wegner, profesora de arqueología egipcia en la Universidad de Toronto (Estados Unidos). Así, se les consideraba un medio para buscar ayuda de los dioses.