Hoy es el Día del Panadero pero ¿de dónde vienen los nombres de las facturas?

El Día del Panadero es, en realidad, el Día Nacional del Obrero Panadero fecha en la que se conmemora la creación de la Sociedad Cosmopolita de Resistencia y Colocación de Obreros Panaderos, considerada como el primer sindicato de obreros panaderos, fundado un 4 de agosto de 1887.

Esta iniciativa fue promulgada gracias a Ettore Mattei, quien fue uno de los organizadores del movimiento obrero y el movimiento anarquista en Argentina. Fue la primera sociedad de resistencia y solidaridad de clase de la nación basada en los principios de la acción directa y la huelga revolucionaria.

Las facturas y sus nombres históricos

¿Alguna vez se pusieron a pensar en lo particular de esos nombres? La cosa es así: nuestras facturas fueron bautizadas para protestar. Y, cada vez que las nombramos, estamos rememorando, en cierta forma, la causa anarquista.

Los panaderos que formaban parte del sindicato realizaron una huelga que duró más de 15 días. Fue entonces cuando decidieron hacer sus reclamos de una forma diferente: bautizaron a sus creaciones con nombres que –en realidad– representan una protesta a las instituciones contra las que ellos luchaban.

Sacramentos: son las facturas que tienen relleno de membrillo, su nombre es una crítica a la Iglesia Católica.

Bolas de fraile o Suspiro de monja: rellenas de dulce de leche o crema pastelera, los panaderos de 1888 les pusieron ese nombre para ironizar sobre los curas y las hermanas.

Bombas: estas facturas son una burla directa contra el Ejército. Son los clásicos profiteroles, rellenos de crema o dulce.

Cañoncitos: también con relleno de pastelera o dulce de leche, espolvoreados con azúcar impalpable, hacen alusión a los cañones del Ejército.

Vigilantes: su nombre es una burla directa a la fuerza policial.

Libritos: las galletitas de grasa que con su forma hacen referencia a la educación.

Cremonas: se asemejan a una fila pegada de letras A, símbolo del anarquismo.

Pero eso no es todo. El propio término “facturas” está cargado de significados. Su uso fue utilizado para referirse a todas las producciones de los panaderos, de forma tal que los miembros del sindicato “llamaran subversivamente la atención sobre el valor de su trabajo”.

Por su parte, el nombre de las medialunas tiene un origen más antiguo. Se remonta a 1529 y representa una blafemia contra el Islam. Viena estaba sitiada por ejércitos turcos y ellos crearon la medialuna como elemento provocador: era una especie de pizza con la forma del símbolo musulmán y se asomaban a la muralla masticándolas.