Encontró en la playa la botella más antigua con un pedido muy específico

En la costa australiana, una mujer encontró una botella con un mensaje muy antiguo y pudo corroborar la fecha exacta y el propósito de la nota.

Encontró en la playa la botella más antigua con un pedido muy específicoEl mensaje de la botella es muy antiguo.

En la costa australiana, Tonya se sorprendió cuando encontró sobre la orilla del mar una botella con un mensaje bien conservado. Según le relató la protagonista a medios locales, el hecho ocurrió hace alguno años mientras ella paseaba por la playa.

Durante su trayecto, Tonya descubrió una botella de ginebra que tenía un papel enrollado en su interior. La botella no tenía corcho pero el contenido del mensaje estaba sorprendentemente bien conservado.

Para más sorpresa, el mensaje del papel correspondía a un experimento alemán que tenía como objetivo cartografiar los mares y comprender sus corrientes. Dicho experimento se llevo adelante entre los años 1864 y 1933 y tuvo como uno de sus métodos el lanzamiento de distintas botellas en diversos puntos del mar.

Encontró en la playa la botella más antigua con un pedido muy específicoTonya corroboró la fecha y el origen de la botella.

Cada mensaje que se guardaba en el interior de las botellas contenía la fecha y las coordenadas exactas donde se produjo el lanzamiento y la información precisa del barco desde el cual se arrojaba la botella.

Además, en el reverso de la hoja, había un cuestionario a completar por la persona que encontrase la botella. Allí, la persona que localizaba el mensaje debía anotar cuándo y dónde fue hallada la botella y luego enviarlo al Observatorio Naval de Hamburgo.

Encontró en la playa la botella más antigua con un pedido muy específicoEl mensaje de la botella era parte de un experimento.

Para corroborar la autenticidad de la nota, Tonya y su pareja Kym decidieron llevar el mensaje de la botella al Museo de Australia Occidental y allí los expertos confirmaron que el papel databa de 1886 y que correspondía a una de las botellas que se arrojó desde el barco “Paula” en su ruta de Cardiff Madagascar.

En cuanto a las botellas que se arrojaron para el experimento alemán, el mesonaje que encontró Tonya es la más antigua de todas las que fueron recuperadas hasta el momento. Actualmente, la botella está expuesta en el Museo de Australia Occidental.