¿A qué se deben los incontrolables y molestos tics nerviosos?

Un tic nervioso es un movimiento involuntario y en ocasiones brusco, de un músculo o grupo muscular; y es la respuesta física de una contracción nerviosa que aparece repentinamente como un temblor en el ojo, en los labios u otra parte del cuerpo.

Son muy comunes, de hecho, según estudios al respecto, del 6% al 11% de la población, tienen o han tenido alguna vez este tipo de reacciones físicas. Usualmente aparecen en la niñez y desaparecen con el tiempo en la adolescencia. Se dice que afecta hasta un 15% o 20% de los niños entre las edades de 6 a diez años, sobre todo, durante el inicio de su etapa escolar, que les trae algún tipo de estrés o ansiedad.

Debido a diferentes causas pueden presentarse en edad adulta y causar molestia por algún rato, más que todo en la zona de la cara, como los ojos, las mejillas o la boca. En primer lugar, suceden cuando se tiene un extremo cansancio o no se ha tomado el tiempo suficiente para detener actividades constantes, como el trabajo o los quehaceres del hogar.

El cuerpo siempre encuentra la manera para manifestar que algo no está bien o lo que le hace falta, y estos tics son, de alguna manera, la forma de alertar que se necesita un descanso urgente. Además de eso, el estrés tiene gran influencia, pues el sentimiento de tensión física o emocional puede salirse de los psicológico y representarse físicamente.

Algunas veces se ha hablado de que la cafeína y las gaseosas en exceso llegan a ser otros de los causantes, sin embargo, no ha habido nada que lo compruebe y se siguen enfocando en que la raíz de la situación son los factores ambientales diarios que hacen parte de la vida de cada uno.

En general no traen mayores complicaciones, acostumbran a ser algo pasajero mientras se soluciona la situación que aqueja a quién los experimenta, o con el paso del tiempo aprenden a controlarse.

No obstante, existen casos en los que se vuelven más complicados, repetitivos y severos, es decir, que ya intervienen en la vida diaria. En tal situación ya se debe buscar ayuda de un médico para descubrir cuál es la causa de ellos, dependiendo de la persona.

Más aún, cuando lo que se ha detectado que alguna mueca facial o también sonidos involuntarios, empezaron lentamente y han avanzado sin ninguna explicación, se debe ir al doctor. Hay que consultar cuando ocurre regularmente o se vuelve más frecuente o severo; está asociado con problemas emocionales o malestar físico o está acompañado de estados de ánimo o comportamientos preocupantes como ira, depresión o hacerse daño a si mismo.