Emigró a China y se convirtió en una estrella de televisión: “Hay que tenerse fe”

Hace 9 años, Daniela Bessia (36) ganó un reality show y se instaló en Beijing. Pero su talento para la música, la conducción y la actuación la convirtieron en una celebridad reconocida en todo el país asiático. “Uno hace su camino donde sea: solo se necesita tener capacidad de adaptación”, le dijo a Infobae

Daniela Bessia nació en Castelar, pero vivió su adolescencia en pleno centro porteño, en el cruce de las Avenidas Corrientes y Callao. Estudió en la Escuela Normal Superior Nº 9 “Domingo F. Sarmiento” -conocida como Normal 9- y su gran pasión la llevó a estudiar piano en el Conservatorio de la Ciudad: soñaba con ser compositora, pero la vida le concedió ese deseo y muchos otros más, aunque muy lejos de su casa.

En Buenos Aires, trabajaba como actriz y modelo publicitaria, hasta que en 2008 su vida dio un vuelco inesperado: ganó un reconocido reality show chino como representante de Argentina -que hoy sigue vigente y se llama “Puente chino”- así que terminó compitiendo en Shangai con los participantes de otros países.

“En 2011, me otorgaron una beca completa para estudiar chino en la Universidad de Shanghai, así que me inscribí en todos los cursos de cultura extracurriculares. Así fue como el director del programa de televisión, “Talento Chino”, me vio cantando en la escuela y me invitó a participar en la Televisión Nacional como invitada especial. Tuve que cantar con los ganadores de la temporada anterior. A partir de ahí, se me abrieron las puertas en los medios de comunicación y me empezaron a invitar a todos los programas de entretenimiento con más rating. Tuve que cambiar mi visa de estudiante por la de trabajo”, le contó Daniela Bessia a Infobae.

El programa nacional más famoso de China me convoca siempre para su especial de Año Nuevo, donde invitan a sus 10 extranjeros favoritos de todo el país. Obtuve varios premios en radio y televisión. En 2016, filmé un documental sobre la Argentina. La recorrí de norte a sur -de Jujuy a Ushuaia- a bordo de camionetas Mitsubishi, la marca sponsor de ese programa, que tuvo un presupuesto de 2 millones de dólares”, agregó.

Daniela recorrió todo el continente asiático y, también, se dio el lujo de brillar en Japón. Sin embargo, ahora disfruta de su familia en Italia, ya que su madre -que vivía en Buenos Aires- dejó la Argentina y se instaló en Europa con su segundo marido.

“Extraño hablar español, porque hace años que hablo en chino e inglés y ahora me comunico en italiano. Antes residía en China, hoy en Italia, así que voy y vengo. Pero extraño muchísimo a la Argentina. Siempre estuve bien en Buenos Aires. No vengo de una familia rica, para nada: todo lo que tengo lo hice sola. Sé que las cosas ahora están más difíciles allá…. Yo estaba comenzando una carrera artística y conseguí esa oportunidad en China, justamente porque estaba en Argentina y buscaban extranjeros, pero no porque me quería ir de mi país. Es más, una vez que se terminó la beca para aprender chino, quería volver… Extraño mucho… Te hablo y me emociono”, expresó.

Con la voz entrecortada, Daniela dice que su idea original era volver a Buenos Aires, pero como todo le salió tan rápido y bien, ya no pudo bajarse del éxito y se quedó en China.

Me miraban 24 millones de personas en Shangai y era una oportunidad artística que no podía desperdiciar. Triunfar en China es muy difícil y hay muchos extranjeros. Estuve en el lugar justo, en el momento indicado y tenía las cualidades que buscaban. Por eso, pude empezar desde arriba, porque sino es muy difícil poder vivir de la televisión. Hay gente que paga para aparecer. Sufro la nostalgia: tenés éxito frente a millones de personas que no conocés, pero tu familia o tus amigos no pueden verte. En China, las redes sociales occidentales están bloqueadas, así que es imposible mostrarles lo que hago. Me da pena que en mi país no se enteren de mi éxito”, lamentó.

Daniela dice que sus comienzos fueron simples en China, porque llegó con todo resuelto gracias a la beca que ganó y que le permitió después obtener trabajo, pero frente a las consultas que ahora recibe de parte de argentinos que buscan emigrar a ese país, responde con varias recomendaciones.

“Mi casa estaba en el centro de Shanghai, pero tenía que viajar todo el tiempo a Beijing, porque mi trabajo estaba permanentemente vinculado a la Televisión Nacional, que está allí. En China, todo es un aprendizaje constante. Salís a la calle y no entendés ni la señalización para los autos. Todos los días aprendés algo nuevo y eso te cansa… pero vas aprendiendo a lo largo del camino”, aseguró.

“Es clave hablar chino: mínimo, aconsejo hacer un curso, o saber muy bien inglés. En las ciudades principales, uno de maneja bien con el inglés, pero en las provincias tenés que hablar chino necesariamente. Si buscan promover un negocio, es importante bajarse todas las redes sociales y las aplicaciones chinas”, contó.

Llegar solo es muy difícil. Lo ideal tener alguna amistad o algún contacto para guiarse en un idioma y una cultura totalmente diferentes. Los papeles y las visas son complicados para hacerlos sin ayuda. Lo recomendable es tener un conocido que conozca sobre el tema, o contratar una agencia.

“Hay una comunidad argentina grande y muchos van a poner restaurantes y bares, o promueven los vinos y la carne argentina. Exportan e importan y les van muy bien. No importa el país que elijas, uno siempre tiene que poner lo mejor de uno y llevar tu capacidad de adaptación, especialmente para China”, advirtió.

“Es clave hablar chino: mínimo, aconsejo hacer un curso, o saber muy bien inglés. En las ciudades principales, uno de maneja bien con el inglés, pero en las provincias tenés que hablar chino necesariamente. Si buscan promover un negocio, es importante bajarse todas las redes sociales y las aplicaciones chinas”, contó.

Llegar solo es muy difícil. Lo ideal tener alguna amistad o algún contacto para guiarse en un idioma y una cultura totalmente diferentes. Los papeles y las visas son complicados para hacerlos sin ayuda. Lo recomendable es tener un conocido que conozca sobre el tema, o contratar una agencia.

“Hay una comunidad argentina grande y muchos van a poner restaurantes y bares, o promueven los vinos y la carne argentina. Exportan e importan y les van muy bien. No importa el país que elijas, uno siempre tiene que poner lo mejor de uno y llevar tu capacidad de adaptación, especialmente para China”, advirtió.

Adoran a la Argentina. Enseguida te hablan de Evita, de Maradona, de Messi… Saben los nombres de los presidentes argentinos… Saben que somos buenos en el fútbol, que tenemos buen vino y buena carne. Están muy informados y les encanta. Por eso, hicimos el documental. Gracias a los chinos, pude recorrer toda la Argentina, de norte a sur, y todavía me quedé más enamorada de lo que tenemos. Con ese amor, presentaba a la Argentina en la televisión de allá”, aseguró.

Antes de la pandemia y en cada ocasión que podía en la televisión, le pedía a alguna personalidad china que lo probara frente a cámara.

“Veían un mate por primera vez y encima les hacía compartir la bombilla (risas) Ahora no lo hago más por el COVID, pero antes era muy chistoso. Los chinos me recibieron como a una princesa, me pusieron los mejores autos a mi disposición y me abrieron las puertas de par en par. Es un país que me dio muchísimas experiencias y me hizo crecer mucho. Siempre voy a estar agradecida”, destacó.

Fuente: Infobae