Por qué cambiar su monitor viejo por uno en 4K

El mundo de la tecnología es uno de los que más impacto ha tenido en las últimas décadas, liderando la evolución del ser humano, tanto en lo social como en lo cultural y por supuesto, en lo económico.

Sin embargo, hay un área con la que aún tiene deudas pendientes: la salud. Aunque la ciencia médica ha avanzado a pasos agigantados desde mediados del siglo XX, no es precisamente este tema del que se trata cuando se habla de las deficiencias que la tecnología ha tenido con la salud humana; son los dispositivos cotidianos los que han venido afectando de forma negativa al bienestar de las personas.

Por ejemplo, el uso constante del monitor del computador es uno de los factores que más afecta a la visión de las personas. De hecho, la exposición prolongada a este tipo de pantallas puede causar síntomas mínimos como enrojecimiento o sensibilidad en los ojos, hasta enfermedades como la degeneración muscular o la miopía.

“Desde muy pequeños estamos en ese proceso y eso produce miopía, que va avanzando a medida que crecemos”, explicó Carla Daniela Jiménez, participante del programa de optometría de la Facultad de Medicina de la Universidad El Bosque, en conversación con el periódico El Tiempo.

Por esto, y aun sabiendo que el contacto directo con las pantallas de un PC es casi que obligatorio en estos días, se hace necesario adquirir monitores que sean más bondadosos con los ojos y así reducir al máximo las opciones de contraer una enfermedad ocular.

En este punto es importante pensar en adquirir pantallas en 4k, una tecnología que ofrece mejor calidad gráfica en factores como la tasa de refresco y la resolución, características que pueden beneficiar al cuidado de la vista; y Infobae explica algunas de ellas:

1. Tipo de panel y tamaño

Para empezar, hay que recordar que en el mercado existen tres clases de paneles: los TN, los IPS y los VA. Los primeros son especiales para gamers gracias a la respuesta entre el cambio de color de los pixeles de tan solo un milisegundo.

Ahora bien, en el caso de la optimización visual y el cuidado de los ojos, los paneles IPS o los VA serían una mejor opción debido a que cuentan con una mayor calidad en su imagen, mientras que los colores son reproducidos de mejor forma. Además, los tiempos de respuesta lentos en sus megapíxeles permiten un mayor descanso en la vista del espectador.

Por otra parte, el tamaño de la pantalla resulta relevante, con los monitores grandes como las mejores opciones del mercado. Aunque actualmente existen pantallas desde 24 hasta 50 pulgadas, son estas últimas las que ofrecerán un mejor servicio a los ojos, pues, como es lógico, el esfuerzo sería menor. Asimismo, los expertos aconsejan que, en caso de ser viable, es mejor conseguir más de una pantalla para poder dividir las diferentes funciones entre estas.

2. Resolución de la pantalla

Es aquí donde toma mayor importancia el 4k, también conocido como Ultra HD. Entre mayor sea la resolución que tenga una pantalla, mejor será la definición de la imagen. Con un monitor 4K los detalles serán mejores que con un HD (720 p) o un Full HD (1.080 p).

Asimismo, la resolución también se hace importante con base en que entre mejor sea esta mayor será la información que se podrá visualizar. De esta forma, con el Ultra HD se puede aprovechar mucho más la opción de multitarea y permitir que la vista descanse. Entre más detallada sea una imagen, más tareas se pueden realizar sin perder información, y por ende menos esfuerzo se hará con los ojos