Encontró en el mar una botella con una nota de 1926 y ubicó a la hija de quien lo escribió

Una buceadora encontró en el medio del mar una botella con un mensaje de 1926. Días más tarde encontró a la hija de su autor.

Encontró en el mar una botella con una nota de 1926 y ubicó a la hija de quien lo escribióJennifer Dowker encontró una botella con un mensaje escrito en 1926.

Mientras se encontraba explorando las vía fluviales del río Cheboygan en Michigan, la capitana del barco y buceadora Jennifer Dowker encontró una botella con un mensaje que habría sido escrito en 1926. La botella conservaba su tapón de corcho pero tenía un poco de agua en su interior.

Dowker se sabe de memoria las aguas de Michigan pero nunca en su larga trayectoria se había encontrado con un secreto del mar como el que halló adentro de la botella.

Hace algunos días, Jennifer Dowker se encontraba haciendo la limpieza rutinaria del suelo de su barco sobre las aguas del río Cheboygan. Fue en ese momento, cuando se vio sorprendida al descubrir una botella de vidrio con algo en su interior. Su sorpresa fue mayor aún cuando descubrió que el mensaje que contenía fue escrito en 1926.

En diálogo con la CNNJennifer Dowker relató lo sucedido: “Al principio pensé que era solo una botella fría y luego, cuando la recogí, cuando todavía estaba bajo el agua, pude leer la palabra ‘esto’ en el papel. Era algo así como… ¡Dios mío! Hemos encontrado un mensaje en una botella. ¡Genial!”. Acto seguido la buceadora se propuso sacar la nota escrita a mano.Encontró en el mar una botella con una nota de 1926 y ubicó a la hija de quien lo escribióLuego de encontar la botella, Jennifer Dowker buscó a los familiares de su autor.

Si bien la botella se había llenado en gran parte de agua, Dowker se las ingenió para sacar el papel y develar el misterioso mensaje. La nota tenía fecha de 1926 y tenía escrito las siguientes líneas: “¿La persona que encuentre esta botella devolverá este papel a George Morrow Cheboygan, de Michigan, y dirá dónde se encontró?”.

El apellido Morrow es usual por la zona donde la buceadora encontró el mensaje. Conociendo eso, la capitana del barco decidió publicar un mensaje en su cuenta de Facebook con la idea de ubicar a la familia del escritor del mensaje. Atónita, Dowker se despertó a la mañana siguiente con alrededor de 6.000 personas ofreciendo ayuda y datos para dar con los familiares del escritor del mensaje.

La sorprendente viralización del mensaje sembró dudas en la capitana que comenzó a preocuparse por no tener tiempo para leer todos los mensajes y comprobar su veracidad. Sin embargo, sus dudas se disiparon rápido cuando la hija de Goerge Morrow se puso en contacto con ella directamente. Michele Primeau reconoció rápidamente la letra de su padre y no dudo en contactar a Dowker.