Pasará tres años en prisión por aplastar mascotas en sus prácticas sexuales

POR ANDREA VIÑUELA

Un hombre investigado por realizar prácticas de crueldad animal en sus relaciones sexuales pasará tres años en prisión tras haberse arribado a un acuerdo entre las partes a través de un procedimiento abreviado que se ventiló una audiencia desarrollada en la sala 3 de los tribunales santafesinos, ante el juez Gustavo Urdiales.

Ivan Ariel Cantaruti fue detenido en diciembre de 2020 e imputado por el fiscal Omar De Pedro como instigador de actos de crueldad animal en carácter de autor y como parte de una asociación ilícita que perpetraba estos hechos. Desde entonces se encuentra en prisión preventiva, mientras se intenta identificar a las mujeres que participaron en los ilícitos.

En diálogo con Aire Digital, el fiscal destacó la condena de prisión efectiva lograda esta mañana, sin antecedentes en el país, considerando que las penas que comprende la ley de maltrato animal son muy leves: apenas de un mes a un año de prisión. En el presente caso se logró una condena en efectivo a tres años de prisión por configurarse el delito de asociación ilícita.

“Crush fetish”

El caso salió a la luz tras dos denuncias radicadas -una en marzo del 2019 y otra en octubre del 2020- por ONG Asociación Contra la Crueldad y el Maltrato Animal, que tras tomar conocimiento de los crueles actos que sufrían distintos perros recurrieron a la Fiscalía. La investigación fue delegada al área de Inteligencia de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de Santa Fe y con el devenir de los meses logró identificar a un hombre como el principal organizador de la aberrante práctica.

Según precisó el fiscal De Pedro, Cantaruti era quien contrataba a distintas mujeres, en su mayoría que ejercen la prostitución, y luego les abonaba distintas sumas de dinero. De Pedro expresó que la actividad endilgada al imputado se remonta por lo menos a marzo de 2019, y que éste contactaba a personas para “tomar parte en actos que implican sufrimiento sin motivo válido ni autorizado por la ley, o que lastiman innecesariamente a animales de diferentes especies, de pequeño porte, entregando dinero a diferentes personas a fin de que con distintas partes de su cuerpo, y/o con objetos como sillas, aplasten a los animales mientras usted fila con el fin de producir videos en el marco de una práctica que se conoce como crush fetish“.

El fiscal sostuvo que además del imputado hay más personas involucradas, como por ejemplo, una persona “que le provee vestidos con que se visten en ocasiones las mujeres que concretan materialmente tales actos”. Estas últimas también son consideradas integrantes de la asociación, ya que “actúan con conocimientos de que integran la organización destinada a realizar los actos descritos, siendo convocadas, entre otros medios, a través de la página de internet “Skokka”, donde ofrecen servicios sexuales”, precisó De Pedro, y agregó que el joven condenado les explicaba a las mujeres en qué consiste la práctica.

Dentro de la evidencia que enumeró el fiscal para sostener la imputación al sospechoso, se destacan los aportes de la titular de la Asociación Contra Actos de Crueldad y Maltrato Animal, como fotos y videos que recibió de parte de un remisero. Una trabajadora sexual que fue contactada por el imputado para realizar las prácticas le pidió ayuda al chofer para hacer llegar la información a la asociación de protección animal. / Aire de SantaFe