Hay cinco tipos de relación entre los gatos y sus dueños

Hace unos 5.000 años desde que los gatos se hicieron domésticos, pero todavía se sabe poco sobre su relación con los humanos. Un estudio de la Universidad de Lincoln, en Pensilvania, ha examinado el comportamiento de las mascotas felinas de casi 4.000 hogares y ha identificado cinco tipos de vínculos que los gatos pueden tener con sus dueños, mediante el uso de teorías del apego humano y del apoyo social.

En primer lugar, los científicos hablan de relación abierta para referirse a los casos en que el dueño está ligeramente involucrado a nivel emocional, mientras que el gato puede parecer distante. La relación abierta refleja la visión prototípica del gato como una animal solitario e independiente que necesita tener acceso a espacios exteriores. Estos gatos se relacionan bien con otras personas —es probable que saluden a los visitantes o acudan a casa de los vecinos de vez en cuando— y tienen cierta querencia hacia sus dueños, pero no tienen demasiada relación de proximidad con ellos. Es raro que se sienten en sus regazos, le laman las manos o la cara.

La asociación remota se da cuando el dueño no considera al gato un amigo cercano o parte de la familia, pese a que el comportamiento del felino pueda ser bastante amistoso. “Estos gatos prefieren mantener la distancia con las personas (tanto su dueño como otras personas), posiblemente porque carecen de confianza”, apunta el estudio. También es raro que ‘mimen’ a sus dueños y es muy complicado que perciban si están tristes o preocupados.

El tercer tipo es la relación casual, que se produce en entornos donde el dueño no muestra una gran implicación emocional, pero el gato es capaz de establecer vínculos esporádicos con otras personas. Los gatos de las relaciones casuales prefieren la vida al aire libre y, a menudo, visitan otras casas cercanas a lo que consideran su territorio. Incluso, es posible que ‘tengan’ varias casas y que reciban cuidados de familias distintas. Por lo general, se comportan de forma amistosa con sus dueños, aunque es posible que intenten marcar cierta distancia entre ellos.

La amistad nace de un compromiso emocional mutuo. El dueño se preocupa mucho por el gato, lo ve como un buen amigo o parte de la familia y, a menudo, encuentra tiempo para jugar con él. Como compensación, el gato se muestra muy cariñoso con esa persona y la ve, no solo como parte del mismo grupo social, sino además como una fuente de seguridad, un refugio donde buscar ayuda cuando tiene alguna preocupación. El gato se relaciona bien con los demás. Saluda a los visitantes y quizás visite a algún vecino si tiene la ocasión, pero le gusta estar cerca de su dueño. Esta relación se da con más frecuencia en hogares ocupados por más de un gato y con acceso al exterior.

Asimismo, la codependencia significa que hay una buena relación entre ambas partes, pero difiere de la anterior categoría en cómo el gato percibe a las demás personas. “El dueño suele jugar con regularidad con el gato y es visto como parte del mismo grupo social (el gato se comporta de una manera amistosa con el propietario, incluso lamiendo regularmente las manos y la cara del propietario) y como una fuente de segirodad (el gato busca al dueño cuando está preocupado), pero no se relaciona bien con los demás, incluso es probable que se esconda, por ejemplo, cuando alguien llega a casa”, explica el estudio. Esta relación es común en los casos de gatos que viven en un hogar unipersonal sin acceso al aire libre.

Un test para comprobar la relación con tu gato

Para extraer tales conclusiones, los científicos estadounidenses realizaron un cuestionario que recopilaba información sobre los diferentes elementos emocionales que pueden sustentar la relación entre un gato y su dueño. “Cuando me vaya, mi gato jugará y disfrutará con quien lo cuide” o “Cuando estoy a punto de salir de casa, mi gato llora y trata de irse conmigo” fueron algunas de las afirmaciones que los sujetos de estudio tuvieron que validar. 

Cualquier persona puede realizar el test en la página web de la Universidad de Lincoln y comprobar qué tipo de relación tiene con su gato.

“Si bien muchos gatos pueden ser distantes, parece que esto no es tan común como cabría esperar. La sociabilidad más amplia del gato y las expectativas del dueño pueden ser factores significativos. Por otra parte, el nivel de implicación emocional del dueño respecto al gato y la sociabilidad del gato parecen ser particularmente importantes para discriminar qué tipo de relación tienen”, explica Daniel Mills, especialista en comportamiento animal y profesor del citado centro académico. Con su trabajo espera mejorar la comprensión de las relaciones con las mascotas y, en consecuencia, mejorar sus cuidados.

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