Venden la primera escultura invisible por 15.000 euros

El arte es subjetivo… e incluso inmaterial. Esa es la palabra que el artista Salvatore Garau emplea a la hora de describir su “escultura invisible”. ¿Lo mejor de todo? Que ha conseguido vender su trabajo por un total de 15.000 euros. Lo cierto es que hay que tener mucho arte para vender una pieza inexistente por un precio de tal suma. Como no tenemos una imagen de su “obra de arte”, dejamos bajo estas líneas con una foto de Garau (que sí que existe):

“El resultado exitoso de la subasta atestigua un hecho irrefutable: el vacío no es más que un espacio lleno de energía, e incluso si lo vaciamos y no queda nada, según el principio de incertidumbre de Heisenberg de que la nada tiene un peso”

 Salvatore Garau en declaraciones recogidas por el medio Italy24News.

Lo mejor es que su explicación continúa con esta segunda parte: “Cuando decido ‘exhibir’ una escultura inmaterial en un espacio dado, ese espacio concentrará una cierta cantidad y densidad de pensamientos en un punto preciso, creando una escultura que desde mi título solo tomará las formas más variadas. Después de todo, ¿no le damos forma a un Dios que nunca hemos visto?” A ver, la respuesta en cierto modo puede resultar afirmativa… pero no nos cuesta 15.000 euros.

Podemos estar más o menos de acuerdo con Salvatore, pero lo cierto es que ha conseguido que un coleccionista privado se haga con esta escultura. Ha sido durante una subasta organizada por Art-Rite, casa especializada en obras de arte contemporáneo. Si bien el comprador no recibirá una escultura, sí se le enviará un certificado para demostrar que “Yo soy” (el nombre de la no-escultura) es de su propiedad.

¿Lo mejor de todo? Por si fuera poco la obra de arte tiene que ‘albergarse’ en una habitación de unos 150 x 150 centímetros. Así que suponemos que el comprador tendrá que arreglárselas para hacer sitio a este vacío en su propio hogar. Si esto no es absurdo, que venga Terry Pratchett y lo vea.