Ezequiel Montagna, el ex jugador de San Lorenzo que stremea y es figura en Suecia

Encontró su cable a tierra a través de Twitch, donde juega GTA roleplay y se encuentra armando su propia comunidad. Sigue de cerca la escena nacional, tiene a Agüero como referente y busca motivar a más chicos a hacer lo mismo.

Ezequiel Montagna se despierta, desayuna y a las 12:30 parte de su departamento al entrenamiento del Dalkurd, un club de raíces kurdas que milita en la tercera división de Suecia. Viaja en bicicleta y a las 13:00 se pone a entrenar. En el vestuario pone Duki, Tiago o LIT Killah aunque sus compañeros, la gran mayoría suecos, no entiendan mucho. Luego de la práctica regresa a donde vive, se toma unos mates y en su tiempo libre hace una de las cosas que más le apasionan: stremear GTA roleplay en Twitch. Los fines de semana es titular y una de las figuras del equipo. “Me divierto un rato con mis amigos y genero contenido porque la comunidad en la que yo estoy es re piola, me dan ganas de prender y me divierte. Un montón de gente me escribe y me re motiva”, le contó a Infobae Gaming el futbolista de 26 años.

El delantero, oriundo de Mar del Plata, llegó con apenas 14 años a Buenos Aires, donde jugó en las inferiores de Banfield y San Lorenzo. En Primera vistió la camiseta de San Martín de San Juan, Atlético Rafaela y tuvo un breve paso por Tigre. En 2020 emigró al Norrby IF de la segunda división, y este año comenzó con toda en el Dalkurd, un club humilde en el que es muy querido: “Este club es como una familia. Me llevo bien con todos. Empecé a ser yo de nuevo, empecé a hacer mis cosas y también cambió mi rendimiento. Jugué mejor, metí más goles, ya van ocho fechas y metí cuatro goles, y pienso que voy a hacer muchos más. Te dejan ser vos. Acá los chicos yo les digo que stremeo y es como ‘uau que bien’, no dicen nada y re respetan. En Argentina si vos hacés algo mal es culpa del stream. Porque no descansás o no hacés las cosas bien. Es una pavada, porque no tiene por qué pasar porque es tu tiempo libre, pero no es normal, no están acostumbrados”.

El roleplay es una modalidad de juego online, en el que cada jugador personifica a alguien dentro de la partida. El objetivo es hacerlo lo más convincente posible y hay unas reglas escritas que acatar. Igual que en la vida real tenés que trabajar para ganar plata, comer, beber agua, y siempre te tenés que hacer pasar por tu personaje. Se volvió muy popular a mediados del año pasado, y muchos de los streamers más populares se sumaron a la tendencia.

Si bien emitir en internet es una práctica que se está volviendo más común entre los jugadores de fútbol, sigue siendo visto de reojo por muchos sectores que lo buscarán como excusa para criticar un mal rendimiento. Recientemente Sergio Agüero dijo públicamente que iba a dejar de stremear hasta que finalice la Copa América para evitar comentarios negativos por parte de algunos periodistas: “Lo que pasó con el Kun me dio mucha bronca, me duele. Él demostraba que a pesar de tener millones y millones es humilde, y vos podías ver la paz que tiene, lo original y natural que es. Te lo encontrás comiendo una barrita de cereal en su casa diciendo ‘vamo a jugar’. Y eso te vuelve loco, es todo lo que está bien el tipo. Es él queriendo divertirse. Hizo que muchos digan ‘che, está el Kun acá, vamos a ayudarlo a empujar el colectivo’. Ni él nos conoce y capaz que no nos vamos a conocer nunca, pero para mí es un fenómeno y un referente en todos los aspectos. Me dio impotencia que diga eso”.

– ¿Sentís que hay otras libertades en Suecia?

– Acá hay mucha libertad. Siempre y cuando hagas bien y no molestes a nadie. Esa libertad de poder ser vos. Se respeta y está bueno que sea así. Pasa con el machismo en el futbol. De a poco se está haciendo en Argentina, pero acá tenés mínimo cinco mujeres que trabajan por club. El año pasado teníamos una preparadora física que era mujer y era una genia. El futbol femenino paga más que el masculino en Primera. En Argentina hay 10 o 12 contratos en un plantel, es muy poco. Y no es que cobran una banda. Acá está todo muy avanzado y es re normal. Tienen la selección y lo re valoran. La ciudad donde yo vivo no tiene equipo masculino, tiene femenino. Se sacó el machismo del fútbol y está esa cosa del respeto. Es desde lo simple, acá cada uno va vestido como quiere y nadie te dice nada.

– ¿Y el hincha es muy distinto?

– Acá perdés una pelota y, si bien se enojan y putean, es hasta el pitazo final. Termina el partido y saben que terminó tu trabajo. Salen, te saludan con respeto. A mí en Argentina una vez me pasó de ir a tirar un córner y me escupían mis propios hinchas. Estábamos en un momento malo pero me escupían a mí. Me limpié con la remera y le digo ‘qué hacés’ y el chabón me seguía puteando y escupiendo. Chabón soy de tu equipo, yo quiero lo mismo que vos, no es que estoy corriendo para atrás y me meto los goles en contra. Encima ese partido meto un gol y el tipo estaba festejando como loco. Pasa mucho en el fútbol.

– ¿El futbolista vive de otra manera en comparación?

– El futbolista a veces vive en una burbuja. Venir acá te das cuenta de varias cosas. Un médico gana dos o tres veces más, el que barre las calles gana dos veces más que vos, y vos jugás al fútbol. Supuestamente en Argentina jugar al fútbol es un empleo que decís ‘es god, sos millonario’. Acá te das cuenta que no tenés corona. Acá vas y tocás timbre y no te atienden primero. Acá tenés que sacar numerito y esperar como todos. Eso te hace darte cuenta de muchas cosas. A veces en el fútbol muchos quieren demostrar que tienen más que el otro, y genera un ambiente como de competencia y de pedestal, y está mal.

– ¿Lo viviste en carne propia?

– Capaz alguien que es un fenómeno, jugó en todos lados y se viste con lo mejor de lo mejor te tira algo para joderte. Pero no sabés si el otro tiene una moneda para comprarse algo mejor. ‘Dos días seguidos con el mismo pantalón’, y pero no tengo para comprarme un jean o un reloj todos los días. Acá eso no existe. Yo voy a entrenar con medias y ojotas y no dicen nada y la paso re bien.

– ¿Qué streamers seguís?

– Cuando empecé estaba full a Ibai. A Coscu lo sigo hace una banda también. Y a todos los chicos los miro. Joaco, Pimpe, Zeko, me quedo horas mirando. También me motivan mucho. Coscu es mucho de joder, pero hay veces que dice cosas que te llegan. Ver su clip de cuando dice que va a ser el mejor es el mejor mensaje. Muchos capaz puedan pensar que es de arrogante, pero el mensaje va a cómo se proyectaba. Lo logró, la rompió toda y ahora es el mejor de todos. Hoy muchos chicos que se animan a stremear es porque se motivaron con él y los ayudó mucho.

– ¿Y con la música estás en la misma movida?

– Escucho trap argentino, lo que está pegado ahora. Tiago, LIT Killah. ‘Yo se que tú’ lo pongo siempre en el vestuario, los suecos no entienden nada. Le mando con toda. Alguno que otro te baila y te tira un pasito raro. La parte de Tiago se las re canto y se cagan de risa. En el estadio ponen música en la entrada en calor y vos podés elegir, así que también suena en la cancha. Lo dijo Trueno una vez ‘Te guste o no te guste somos el nuevo rock and roll’. Escuchar trap, que esté tan pegado, que suene tan piola y que digan ‘Argentina en la casa’ representa que no hace falta escucha música de otro lado. Si te gusta escuchalo, pero Argentina está representando en todos lados. Tema que sacan es un boom. Sacan ‘Además de mí’ y creés que con eso ya está pero después te sacan ‘Wacha’ y ‘You Se que tu’. Amigo what the fuck, qué piola.

El stream no es solo jugar a algún videojuego con la cámara encendida. Es interactuar con quiénes te siguen, compartir momentos, experiencias, anécdotas, tener una compañía diaria y formar una comunidad, que se puede sentir como un grupo de amigos o una segunda familia. El apoyo es recíproco, porque si bien quién busca entretener es el streamer, muchas veces la ayuda viene desde el otro lado: “El otro día me pasó que estaba re bajón, había tenido un mal día y llegué encascado a casa. Me levanté cruzado y quise prender stream para relajar. Y lo juro, me empecé a descargar, hablé con los chicos. Les conté que estaba mal. Eran 100 o 110 y les expliqué que estaba extrañando a mi familia, a mi novia, que a veces me sentía solo porque llegaba a casa y no había nadie, que quería estar con amigos y estaba lejos de mi país. Y la gente me empezó a entender, a bancar y es como que te libera que empaticen más con vos que con el que juega al fútbol. A mí me conocen más por el stream que por el fútbol”.

Ezequiel es parte de una comunidad de GTA roleplay que fundó con un amigo: la VS Army, donde buscan ayudar a los chicos que quieren comenzar a stremear: “Si necesitás ayuda con algo y querés empezar a transmitir lo ponés en el Discord, que somos como 500 personas. Entonces todos se enteran, generás una comunidad, se tiran autohost y se bancan. Creo que está bueno porque sirve para que muchos se animen. Yo no soy profesional, pero nos ayudamos entre todos. Siempre trato de hablar con los chicos del stream, que deben tener 13, 15 o 16 años. Yo soy 10 años más grande que ellos, pero quiero darles un mensaje. ‘Loco, te van a criticar, te van a decir de todo, pero no dejes de ser nunca vos, confiá en vos y metele. Vos tenés el poder de lo que vos querés. Todos te van a querer amoldar, pero es tu vida y sos vos’”.

Ya lleva cinco años desde que debutó en Primera, y durante un tiempo vivió momentos difícil en cuanto a lo deportivo y lo anímico. Generalmente las historias que más se cuentan son la de las grandes estrellas que todos conocen, pero hay muchos jugadores que no corren con la misma suerte, y es la persona detrás del futbolista quien sufre las consecuencias: “Hubo momentos en los que quería dejar el fútbol. Estuve seis mese en Tigre y el técnico no me citaba aunque yo esté bien físicamente. Mis compañeros me decían que estaba bien y que capaz iba a jugar, pero llegué un día devastado y no daba más. Prefería vender la camioneta, ponerme un negocio en Mar del Plata. Le dije a mi novia que quería ser feliz. Y me dice ‘¿no hacés lo que te gusta?’ Pero una cosa es hacer lo que me gusta y otra es que lo que me gusta me haga feliz. En ese momento no estaba bien conmigo, no era feliz. Está bien, te pagan todo bien, pero no estás bien con vos mismo. Yo necesitaba sentirme jugador de fútbol. Y vos decís ‘fuaa un jugador de fútbol vive re bien, tenés un re auto y plata’. No creas que todo es así eh. No todos tienen esa vida. Hay más de los que la pelean mucho más. Yo me tuve que ir del país porque no tenía equipos donde ir. Nadie me llamaba porque no interesaba, y era normal. Venía de dos años de carrera que no jugaba. Eso pasa mucho en el fútbol”.

Fuente: Infobae

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