She Taxi, la app argentina para pedir vehículos conducidos por mujeres, desembarca en CABA

La aplicación, lanzada por la taxista María Eva Juncos en Rosario en 2017, abre la convocatoria para que las conductoras de la Ciudad de Buenos Aires, y también del resto del país, puedan registrarse. El objetivo es reducir las situaciones de acoso y la brecha de género del sector

She Taxi, la aplicación argentina para pedir taxis y remises conducidos por mujeres, desembarca en la Ciudad de Buenos Aires (CABA). Así lo anunció a través de sus cuentas en las redes sociales y la noticia no tardó en viralizarse.

La herramienta, impulsada por María Eva Juncos y diseñada por el ingeniero Pablo Botta, opera desde 2017 en Rosario, provincia de Santa Fe. Poco a poco, se fue expandiendo a otras ciudades, como Córdoba y Santa Fe. Sin ir más lejos, cuenta con 400 conductoras registradas activas y, desde su lanzamiento, solo en la ciudad de Rosario realizó más de 1,4 millones de viajesA partir del 25 de mayo, convoca a taxistas y choferes mujeres de la CABA a sumarse.

Asimismo, las pasajeras también podrán registrarse, pero será la firma la que les avise a partir de cuándo estará operativa para comenzar a solicitar los viajes. Es que, tal como Juncos, titular de la app, comentó en diálogo con Infobae, primero quiere completar la inscripción de las conductoras y que estas sean correctamente habilitadas por el servicio público de taxis y remises. Deberán pasar por un proceso de validación.

Sin embargo, CABA es solo la punta del iceberg. A partir del 25 de mayo, también estará abierta la posibilidad para que todas las conductoras del resto del país puedan inscribirse, de Jujuy a Tierra del Fuego.

La aplicación, de uso y registro gratuito, busca visibilizar y ayudar a reducir la gran brecha de cupo en el sector. “En la conducción de taxis y remises hay una brecha de género que es abismal en todo el país; no más del 5% de quienes manejan un vehículo de este tipo son mujeres; de hecho, en Rosario, somos 200 conductoras frente a 6000 hombres”, dijo Juncos.

Juncos, de 47 años, es taxista desde 2009. Un tiempo atrás había decidido emigrar a España, país en el que trabajó durante poco más de un año. Cuando regresó al país no sabía manejar un auto. Sin embargo, al sacar el registro, encontró en el taxi una fuente de empleo, una posibilidad que, cree, puede abrir puertas a otras mujeres que necesitan generar ingresos.

Sin ir más lejos, en Rosario, desde su lanzamiento, registra 370.000 solicitudes no tomadas. Esto significa que son pedidos que fueron realizados por pasajeras pero que la demanda fue mayor a la oferta: no hubo suficiente cantidad de conductoras para poder cubrirlo. Lo mismo ocurrió en Córdoba, que lleva unos 150.000 viajes realizados (y 56.000 solicitudes no tomadas) y en Santa Fe, con casi 25.000 recorridos cubiertos y 14.600 no tomados.

She Taxi comenzó a operar en 2017. “Me empezó a pasar algo que también les sucedía a otras colegas: una pasajera mujer nos pedía luego el número de teléfono para solicitar un viaje a través de WhatsApp porque se sentía más segura. Ahí me di cuenta de que había una oportunidad y lo convoqué a Pablo para que diseñara la aplicación”. Y, con visión, Juncos se propuso ser parte de la solución.

Sin embargo, en los primeros tiempos, Juncos debió enfrentar algunas trabas, vinculadas a la presión de los gremios y a trámites de índole burocrático y regulatorio. Su intención hubiera sido desembarcar en CABA, inicialmente, en 2018. Pero, con el deseo de reducir los incidentes de acoso y generar mayor seguridad para las pasajeras, no se detuvo. “En el sector, nos conocemos entre todas las conductoras. Pasó una década y seguimos siendo las mismas. Hay mucho por hacer”, dice.

A futuro, no descarta cruzar fronteras y lanzar la aplicación en otros mercados. Sin embargo, ahora, el gran paso, será conquistar CABA y abrir las puertas al resto del país.

Cómo funciona

La aplicación está disponible para iOS y Android. Y, así como ocurre con otras herramientas similares, el usuario debe darse de alta ingresando un nombre y contraseña.

Una vez que se pide el vehículo, se reciben los datos del conductor y se puede ver el recorrido en un mapa. Además, cuenta con un chat para poder comunicarse con la conductora durante el trayecto y hasta cinco minutos luego de finalizado el mismo.

En el mundo, hubo ya algunas iniciativas similares. En Pakistán, por ejemplo, funciona Pink Taxi; en Nueva York, en los Estados Unidos, existe una aplicación llamada She Rides: Women for Women; y en Brasil está Femitaxi, que funciona en las ciudades de San Pablo, Río de Janeiro y Belo Horizonte.

Fuente. Infobae

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