Ya realizan 3.000 fiestas ilegales cada fin de semana

Ya realizan 3.000 fiestas ilegales cada fin de semana

Una quinta de Mercedes donde se realizaba un evento prohibido fue escenario de un operativo de clausura. Lola Latorre, la hija del exjugador, formaba parte y fue notificada por la Justicia. Se duplicó la cantidad estas fiestas clandestinas.

Luego de que la modelo e influencer Lola Latorre fuese sorprendida, junto a otras 140 personas, participando de una fiesta clandestina en la localidad bonaerense de Mercedes, trascendió que, en Capital Federal y el Gran Buenos Aires, se llevan a cabo unas 3 mil fiestas clandestinas y sus organizadores recaudan un aproximado de 7 millones de dólares cada fin de semana.

La irresponsabilidad de las fiestas clandestinas llegó a un punto de no retorno. Es que, mientras en la Argentina mueren cientos de personas todos los días a causa del Covid-19, una mezcla de irresponsabilidad y falta de sentido común da rienda suelta a fiestas cuyas consecuencias son impredecibles. Pero, además, son un gran negocio para algunos.

Cientos de jóvenes participan de esas fiestas clandestinas, y uno de ellos fue este fin de semana, cuando Lola Latorre, hija del ex futbolista Diego Latorre y la panelista Yanina Latorre, fue notificada por la Policía por violar los términos del aislamiento social, preventivo y obligatorio tras participar de una fiesta clandestina junto a otras 140 personas.

La joven de 19 años fue imputada en una causa por infracción a los artículos 205 y 239 del Código Penal, que refieren a la salud pública, según revelaron fuentes policiales.

El procedimiento fue realizado en horas de la madrugada de ayer en una propiedad situada en 667 y 638 por efectivos de la Patrulla Rural local. Sin embargo, el dato que generó mayor indignación fue que la modelo, al igual que el resto de su familia, había contraído coronavirus semanas antes de este episodio.

En el lugar del allanamiento se encontraban entre 400 y 500 personas, que habrían pagado entrada. Al llegar la Policía, la mayoría de los concurrentes escaparon, muchos de ellos a campo traviesa mientras que otros fueron notificados.

Voceros confirmaron que Lola Latorre efectivamente firmó la imputación y que fue sorprendida mientras se encontraba bailando con un grupo de amigas.

Ahora, la mira de las fuerzas de seguridad volvió a situarse en las fiestas clandestinas, las cuales fueron denunciadas en este medio por el presidente de la Asociación Antidrogas de la República Argentina (AARA), Claudio Izaguirre, en septiembre último, cuando había sostenido que se llevaban a cabo 1.500 fiestas de este estilo en ese entonces.

Poco más de un mes después, Izaguirre explicó que la cantidad de fiestas clandestinas se duplicó y adelantó que, para fin de año, el número aumentará.

«Desde Diario Popular fuimos los primeros en hablar del tema. Esto hizo que comenzaran a trabajar las fuerzas de seguridad en el sentido de ir identificando las fiestas clandestinas. A partir de ahí, esto, de alguna manera, se blanqueó. Pero no quiere decir que las fiestas clandestinas hayan mermado, sino que ahora hay una mayor cantidad», explayó en diálogo con Diario Popular.

Y agregó: «Hoy hablamos de 3 mil fiestas clandestinas, es decir, el doble que en septiembre. Para fin de año se van a realizar muchas más por fin de semana, porque, si bien están en estricta restricción los espacios legales para hacer este tipo de reuniones, todo el mundo está comenzando a trabajar en estos ámbitos ilegales que le dan más ganancias».

A su vez, hizo hincapié en las fiestas clandestinas destinadas a personas de alto poder adquisitivo, quienes «se creen impunes, que pueden hacer sin consecuencias».

Ahora bien… ¿en qué se traducen estos negocios ilegales? En dólares, y muchos. Según explayó el titular de la AARA, esta «industria» se hace con más de 7 millones de dólares cada fin de semana, teniendo en cuenta que, en promedio, cada persona gasta, entre entrada, bebidas alcohólicas y sustancias ilegales, 4 mil pesos como mínimo por fiesta.