Ya hay 11 millones de brasileños que creen que la Tierra es plana

Ya hay 11 millones de brasileños que creen que la Tierra es plana

Desde hace tiempo que vienen batallando con su idea. Aquellos que están convencidos de que la Tierra es plana tienden a vivir en las sombras, algo perseguidos. Se comunican en grupos cerrados de Whatsapp, en Facebook y, especialmente, en Youtube, donde sus canales son seguidos por decenas de miles de personas. Y en Brasil, según parece, están los más fanáticos.

En este mundillo digital, el «terraplanista» puede compartir libremente su creencia y divulgar sus experiencias en física o en óptica: la Tierra es estacionaria y plana. Por algo está escrito así en el Génesis. «Nuestro movimiento ha crecido mucho desde 2016/2017. Hoy en Brasil hay más de 11 millones de personas que ya han entendido que la Tierra es plana», exclama Anderson Neves. Esa cifra, que representa el 7% de los brasileños, procede del respetado instituto de encuestas Datafolha.

“La verdad es que todavía no conseguí, hasta hoy, nada que pueda refutar los videos que muestran que las superficies acuáticas son planas” – Olavo de Carvalho

En la comunidad de «terraplanistas sus miembros son principalmente hombres, creyentes, católicos o evangélicos, y relativamente poco escolarizados. El movimiento tiene el trasfondo conspirador de esta era ‘posverdad’ donde emerge sin complejos, particularmente desde los centros de poder en Brasilia, un discurso antiintelectual, anticientífico y escéptico.

Anderson Neves muestra un panfleto contra los tres grandes «mistificadores» que fueron Newton, Darwin y Copérnico. Junto a él, un modelo de una Tierra plana como un disco, coronado por una cúpula transparente que cubre el Sol y la Luna, de igual tamaño.

«Cuando miramos al horizonte, vamos a una montaña y tomamos fotos, vemos que la Tierra siempre es plana y nunca se curva como afirman los libros científicos», agrega Neves. Para los «terraplanistas», si la Tierra estuviera en movimiento, su rotación, que llega a 1700 km/h en el Ecuador, haría que todo saliera volando. Si fuera esférica, veríamos su curvatura desde un avión. «Para percibir la curvatura, habría que estar a aproximadamente el doble de altura de un vuelo comercial, a 20.000 metros», dijo Roberto Costa, astrónomo de la Universidad de San Pablo.