Una niña mendocina creó un aparato para hipoacúsicos y ganó un premio

Una niña mendocina creó un aparato para hipoacúsicos y ganó un premio

Una niña de 9 años ganó un concurso de creatividad, destinado a chicos de 6 a 12 años con problemas auditivos, por crear un accesorio para colocar el aparato que mejora la audición, con lo que se hizo acreedora a un viaje a Innsbruck, Austria,

Se trata de la mendocina Renata Bravo Staiti (9), quien se llevo el premio del certamen «ideas4ears» (Ideas para escuchar) al proponer que se fabrique una vincha para que se pueda colocar dentro de la misma el procesador que le permite escuchar y mitigar los problemas que genera la hipoacusia.

A la pequeña le gusta mucho usar vinchas, pero hace un año le diagnosticaron hipoacusia unilateral derecha, por lo que tuvieron que colocarle un implante, y desde entonces escucha perfectamente, pero por el aparato tuvo que dejar de usar el accesorio que sostiene su cabello,

El concurso «ideas4ears», organizado por Med-El, líder del sector en tecnología para soluciones auditivas implantables, invita cada año a niños de 6 a 12 años de todo el mundo a mostrar su creatividad, con el objetivo de incentivar a los pequeños a proponer inventos que mejoren la calidad de vida de personas con pérdida auditiva.

Para participar cada niño puede proponer: un nuevo invento, una mejora de algo que ya existe o una idea ingeniosa que ayude a las personas con pérdida auditiva y haga su vida más fácil; y cada uno de los inventores podrán dar a conocer sus inventos en distintos soportes como obras de arte, dibujos, vídeos, esculturas, entro otros.

Además de reconocer el talento y creatividad de los jóvenes inventores, el objetivo del concurso es el de aumentar el reconocimiento de los desafíos que enfrentan a diario las personas con pérdida auditiva, y es una oportunidad para dar a conocer los beneficios del tratamiento de la pérdida de audición.

Del concurso participaron 256 niños y niñas de todo el mundo.

En un video que le filmaron para presentarse en la competencia, la pequeña Renata explicó: “La idea es que cuando me ponga la vincha, me quede a la altura del implante y lo que yo tengo que hacer es ponerle la batería y el capuchón. Y cuando no uso la vincha, me pongo mi implante como todos los días”.

“Desde que me operaron, no pude usar más vinchas porque me quedaba mal el aparato. Y como siempre me gustó mucho usar vinchas y no podía usarlas más, se me ocurrió crear una vincha más ancha que las comunes para que el aparato vaya adentro, y (con el accesorio) pueda usarlo normalmente”, concluyó la niña.