Un holandés acude a la justicia para quitarse 20 años del DNI

614

El hombre tiene 69 años y denuncia que siente discriminación por “una edad que no se ajusta a su estado físico”.

Un holandés de 69 años acudió a la Justicia para pedir que le quiten, al menos, 20 años de su documento de identidad. El hombre sostiene que sufre “discriminación” por una edad que “no se ajusta” a su estado físico y que le asiste el mismo derecho de quienes cambian su sexo de nacimiento.

“Me siento rechazado por todo el mundo. Siento que tengo entre 40 y 45 años, pero en mis documentos pone que tengo 69 años. Sufro la discriminación que supone la edad en estos tiempos. No puedo conquistar de la misma forma, ni pedir una hipoteca o encontrar el trabajo que quiero“, dijo Emile Ratelband a EFE.

El denunciante explicó que, por ejemplo, no consigue muchas citas en Tinder con su edad real porque “ninguna mujer” le invita a un encuentro en “estas condiciones”, ni contesta a sus peticiones.

Ahora bien, Ratelband confió que redujo a 49 años su edad en el perfil de esta red social de citas y “todo cambió radicalmente”, además contó que puso una foto en su perfil con un aspecto físico “atractivo”.

“Esto es todo una cuestión de concienciación sobre los cambios de época. Las cosas ya no son como eran con nuestros padres (…) Tenemos que construirnos una nueva identidad porque la edad es un tema primordial en nuestros tiempos”, reflexionó el hombre, que estuvo casado dos veces y tiene siete hijos de tres relaciones diferentes.

Emile Rateband, el holandés que le pide a la justicia tener 20 años menos.

Emile Rateband, el holandés que le pide a la justicia tener 20 años menos.

El hombre está rompiendo las reglas para lograr un verdadero cambio en la sociedad. Él mismo se define como “un entrenador en positividad”. Dijo que quiere hacer este cambio en forma legal porque no quiere mentir más sobre su edad en las redes sociales o en el currículum para poder llevar “una vida normal”.

Ratelband, conocido en Holanda por dar charlas, participar en programas y escribir libros sobre positividad y budismo, cree que si la gente “puede cambiar su sexo o seguir viviendo gracias a un trasplante de corazón” la Justicia debe darle a él el derecho a cambiar su fecha de nacimiento.

Su caso lo lleva un tribunal de la ciudad holandesa de Arnhem, que prevé pronunciarse dentro de cuatro semanas.

Mientras tanto, Ratelband se muestra optimista sobre sus poderes de persuasión y cree haber convencido a los jueces con sus argumentos y un informe psicológico que lo define, recalcó, “como una persona totalmente cuerda”.